El gobierno ha recibido de la sociedad casi una carta blanca para continuar con la reforma legislativa. Como muestra la encuesta del Levada Center, todas las sonadas enmiendas de los últimos meses, como el proyecto de ley de las ONGs como 'agentes extranjeros', tienen el apoyo de los ciudadanos.

Los rusos están dispuestos a un endurecimiento de la legislación en aras de la propia seguridad. De acuerdo con la encuesta del Levada Center, los ciudadanos han aceptado positivamente las 'escandalosas' iniciativas que el Gobierno ha llevado a cabo en estos últimos meses. Así, la vuelta de la calumnia al Código Penal es bien vista por 58% del total de los encuestados (mientras que es mal vista por un 20%).

La regulación adicional de internet y la creación de una lista de sitios prohibidos es bien vista por un 62% de los encuestados (frente a un 16%). En cuanto a la obligación de las ONG con financiación extranjera de registrarse como 'agentes extranjeros', es apoyada por un 45% de los ciudadanos (frente a un 18%). Cierto es que la mayor parte de los encuestados tuvo dificultad respondiendo a las preguntas: 37% en el caso de las ONG, un 22% en las preguntas sobre las calumnias y la lista de páginas web prohibidas. 

Esto indica que los ciudadanos 'no entienden bien de qué se trata', dice convencido el miembro del Centro de Desarrollo Democrático y de los Derechos Humanos, Yuri Dzhibladze. Los rusos, debido a la falta de información, simplemente no entienden las "consecuencias de la aplicación de las leyes", señala. Por ejemplo, el 36% de los encuestados por el Levada Center considera que el artículo que devuelve las calumnias al Código Penal, es para "defender mejor a los ciudadanos que han sido calumniados" y otro 22% opina que es "para proteger a los representantes del gobierno de acusaciones infundadas". Y el 27% ve en esto un deseo de "proteger a los representantes del gobierno de las críticas por parte de la sociedad". Pero el 52% de los encuestados considera que la lista negra de sitios de internet se crea "para poner un límite a la pornografía infantil y a la propaganda del suicidio".

Los ciudadanos han comprendido "que el gobierno ha actuado de forma adecuada, proponiendo formas de regulación de estos ámbitos que crean inquietud en la sociedad", considera Alexéi Chesnakov,  vicesecretario de la presidencia del consejo general del partido gobernante Rusia Unida. "Entre la ciudadanía se ha creado una demanda concreta de orden. Y por eso allí donde las leyes introducen una medida de regulación razonable de una u otra actividad, la ciudadanía, por supuesto, la apoya", considera el político. 

La posibilidad de la utilización de las nuevas leyes para la censura no asusta a todos, aunque, por ejemplo, el 44% de los encuestados está de acuerdo con que la vuelta de la calumnia al Código Penal puede limitar la libertad de expresión en el país (aunque el 43% está de acuerdo). 

Por otro lado, el registro de los sitios de internet prohibidos también puede limitar la libertad de expresión de acuerdo con la opinión del 34% de los encuestados, mientras que un 51% no está de acuerdo con esto. El vicedirector de Levada Center, Alexéi Grazhdankin, señala que el interés por la libertad y la libertad de expresión "está presente en una pequeña parte de la sociedad", para la mayoría la libertad es un "elemento amenazante" ya que no todos puede ejercer su libertad 'correctamente'. "De este modo, en opinión de la mayoría, el gobierno hace bien limando la libertad”, dice el sociólogo.

El Levada Center es una ONG rusa de análisis e investigación. Realiza con regularidad investigaciones sociológicas y es uno de los mayores centros en Rusia en este ámbito. El equipo de investigación elabora encuestas de opinión en Rusia desde 1988. Cuenta con 67 oficinas. Sus resultados son utilizados por medios como Kommersant, Védomosti, The New York Times o Reuters, entre otros.

La experta del Centro Karnegui de Moscú, María Lipman, explica los resultados de la encuesta diciendo que en la sociedad predominan "el paternalismo y el parasitismo". Cuando los sociólogos preguntan que "cuál es el principio de relación entre el Estado y el ciudadano", los encuestados lo confirman, el 82% elige la siguiente opción: "El estado debería preocuparse más por la gente". Otro 5% considera que los mismos ciudadanos "deberían hacer ciertos sacrificios por el gobierno". Y la respuesta alternativa: "La gente debería mostrar iniciativa y preocuparse de ellos mismos", está cerca del 12%. Además, solo el 20% de los ciudadanos contemplan que "la mayoría puede vivir sin la protección del Estado", y el 75% no está de acuerdo con este punto de vista. La encuesta tuvo lugar entre el 20 y el 23 de julio sobre una población de 1.600 personas. 

"Esta es la visión del mundo tradicional de los rusos, según la cual el Estado debe dominar sobre la sociedad. La idea de que el Estado es todopoderoso y nosotros somos débiles", considera María Lipman. El número de personas que entienden que hay que cambiar la relación entre la sociedad y el Estado para que la gente tenga posibilidades de "decidir y exigir", está entre el 10% y el 20%, dice Yuri Dzhibladze. "En Rusia, a pesar de todos los elementos democráticos individuales que se adoptaron en los años 90, en la práctica no se ha podido vivir bajo instituciones democráticas activas", explica. María Lipman señala que los ciudadanos son conscientes de "hasta qué punto ha abusado el poder, pero hay una opinión generalizada de que el gobierno debe disponer de funciones reguladoras importantes".

Artículo publicado originalmente en Kommersant.