“En el programa de la fiesta se incluía una degustación de platos tradicionales preparados con pepino que tienen más de 6.000 años, clases magistrales para aprender a salar pepinillos y para preparar con sus propias manos souvenirs a base de la verdura, un desfile de vestidos de fiesta, un actuación de grupos folclóricos y dos concursos. Se dispuso una zona infantil en la que se llevó a cabo un espectáculo de muñecos hechos con pepinos y también se organizaron juegos tradicionales rusos”, comunicó el servicio de prensa del museo-reserva de Vladímir y Suzdal.

Además de las numerosas actuaciones de grupos folclóricos, las clases magistrales y la creación de souvenirs de pepino, cada año los organizadores crean una mascota de la fiesta. Este año se trataba de un 'pepino-chef' que se vendió por 16.000 rublos, casi 500 dólares.