“Tal intento para pretender 'vengarse' de Rusia por sus acciones en el Consejo de Seguridad, una  postura a favor de la regulación pacífica del conflicto interno sirio, significa querer responsabilizar por la escalada del conflicto a los que no tienen ninguna culpa de ello”, declaró el pasado 20 de julio Alexánder Lukashévich, representante del ministerio de Exteriores ruso. 

Después de que Rusia y China  vetaran en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas el proyecto de resolución para Siria que proponían los países occidentales, los congresistas norteamericanos aprobaron una medida implica que en el año financiero 2013 EE UU en el presupuesto militar del país no se realizarán negocios con la compañía rusa. 

Al comentar la medida diversos expertos se percataron de que el principal perjudicado de las sanciones contra Rosoboronexport sería el propio Pentágono, que días antes había acordado con Moscú una nueva partida de 10 helicópteros Mi-17 para Afganistán. 

“Puede parecer paradójico, pero en la situación actual el perjudicado puede resultar el Pentágono, y no Rosoboronexport. Es interesante, ¿por qué el Congreso de EE UU castigó a su organismo militar? ¿Igual por la torpe campaña militar que realizó en Irak y en Libia y ahora prepara para Siria?”, comentó en relación con este asunto a Interfax un alto cargo ruso dedicado a la exportación de armamento. 

Esta mismo fuente tampoco excluyó que la decisión norteamericana puede dificultar seriamente el proyecto de abrir un punto de tránsito en  Uliánovsk (ciudad rusa de la zona del río Volga) para el transporte de mercancías de Afganistán. “Rusia tiene todos los motivos para responder a esta hostilidad con las medidas adecuadas. Por ejemplo, no permitir el tránsito de cargas militares de EE UU por nuestro territorio”, comentó. 

Por su parte, Ruslán Pujov, director del Centro de análisis de estrategias y tecnologías, destacó que a causa de esta decisión “ los estadounidenses sufrirán las consecuencias y partan más ataúdes estadounidenses desde Afganistán. Se puede proponer a la Duma Estatal que apruebe una ley que prohíba a las compañías aéreas rusas comprar aviones a la empresa americana Boeing”, citó el experto a modo de ejemplo de una de las posibles medidas de respuesta. 

La propia Duma ya anunció que Rusia está obligada a dar una 'dura respuesta' a este paso. “Veremos qué es lo que decide la diplomacia rusa pero quiero señalar que, a mi modo de ver, las autoridades rusas siempre reaccionan de una forma no lo suficientemente dura a este tipo de ataques por parte de EE UU”, considera Leonid Kaláshnikov, el primer vicepresidente del comité de la Duma de Asuntos Exteriores. 

Por su parte, Lukashévich, del Ministerio de Asuntos Exteriores, mostró sus esperanzas en que durante el proceso de discusión de este tema en el senado y en la Casa Blanca “prevalezca el sentido común”. “

Actuar fuera de la ONU

Comentando  la situación en Siria, el representante de la diplomacia rusa, expresó su preocupación por  los anuncios de EE UU que, según él,  trata de influir sobre Damasco sin utilizar los mecanismos de la ONU. “Si este tipo de anuncio y estos planes se materializan en la política real, será un señal muy alarmante para que todos nosotros pensemos cómo va a reaccionar la comunidad internacional ante las situaciones conflictivas internacionales”, considera Lukashévich.  

Anteriormente, el representante del Departamento de Estado norteamericano, Peter Ventrell había declarado: “Exacto. Ellos (Rusia y China) han bloqueado tres veces la resolución. Nosotros queríamos que modificaran su postura pero no lo han hecho. Si existiera una oportunidad que abriera nuevas perspectivas, continuaríamos trabajando en el marco de la ONU. Pero tenemos una estrategia más amplia y no tenemos intención de dejar de hacer lo que hacemos solo por el hecho de que no haya una resolución”. 

Con todo, Rusia expresó su disposición a apoyar el viernes el llamado proyecto técnico de resolución para Siria que permitirá alargar la misión de observadores en este país. 

Lukashévich también desmintió los rumores sobre la huida de la esposa del presidente sirio Bashar el Assad a Rusia y dijo que el tema de la concesión de asilo político al líder sirio no merecía comentarios. “Este tema no merece ninguna reacción. Además, el propio Bashar el Assad apareció ayer en las pantallas de los medios de comunicación sirios junto con el nuevo ministro de defensa”, dijo Lukashévich. 

Mientras tanto, en Siria desmintieron los rumores sobre el hecho que Assad esté dispuesto a dimitir de forma pacífica. Anteriormente, el embajador de Rusia en Francia, Alexánder Orlov, hizo este anuncio. Sin embargo, el ministro sirio de información, Omran az-Zuabi, informó que estas afirmaciones no tenían ningún fundamento. 

Artículo publicado originalmente en Vzgliad.