Como se deduce de la ponencia dada por Vladímir Lisin, presidente de la asociación no comercial 'Acero ruso' que reúne a las principales empresas del metal de Rusia, en la conferencia en Magnitogorsk, en el  2012-2013 las metalúrgicas esperan una dura competencia, la realización de investigaciones antidumping, el descenso de la exportación de acero y del consumo de materia prima.

 

Durante mucho tiempo el ingreso en la OMC ha sido el objetivo oculto de las metalúrgicas rusas, porque consideraban que esto les permitiría afianzar su posición en el mercado internacional. Sin embargo, si antes los fabricantes de acero podían presumir de tener la cuota de rentabilidad más alta del mundo, ahora su posición no parece tan sólida. De esta manera, Lisin señala que desde 2007 la rentabilidad media del sector se redujo de un 29% a un 12%. El precio de coste de la producción desde 2001 ha crecido 5,6 veces mientras que los precios del acero tan solo lo han hecho 3,9 veces. "En los próximos años la rentabilidad de la metalurgia rusa se encontrará al nivel de sus competidores, o peor", constata en su informe Vladímir Lisin.

 

En primer lugar, el descenso de la rentabilidad está relacionado con el constante aumento de las tarifas del gas, la electricidad y el transporte por tren. Los datos de las empresas metalúrgicas indican que Rusia ha alcanzado, y en algunos casos ha superado, los precios del gas y la electricidad de sus competidores.

 

Por ejemplo, 1 kWh de electricidad en EE UU cuesta 5,4 centavos de dólar mientras que en Rusia el precio es de 6,6 centavos, y esto solo en el distrito federal de los Urales. En el distrito federal central 1 kW de electricidad le cuesta a las empresas 8 centavos, tan solo 0,7 más barato que en Bélgica. Rusia ha alcanzado a los EE UU en los precios del gas: en los dos países 1000 m3 cuestan 119 dólares. Los metalúrgicos también se quejan del aumento de las tarifas del transporte ferroviario (un 78% desde 2007).

Las empresas fundidoras consideran que con el descenso de la rentabilidad de fondo, el cambio de las normas del comercio tras la adhesión a la OMC puede influir negativamente en la metalurgia rusa. La revocación del acuerdo con la UE pone en peligro 2,5 millones de toneladas de exportación rusa, la revisión del acuerdo con EE UU sobre el límite de las ventas de laminas en caliente puede afectar a otras 300.000 toneladas, aclara 'Acero ruso'. Las metalúrgicas están intranquilas ante el posible descenso de consumo de acero dentro de Rusia debido al aumento de la competencia con el importado.

 

Para asegurarse de la aplicación por parte de los países importadores de las medidas antidumping, las metalúrgicas han propuesto sustituir el vigente acuerdo sobre el acero entre Rusia y la UE por un mecanismo bilateral de prevención temprana de disputas comerciales. Además de eso, propone realizar una consulta con los EE UU para impedir que se empeoren las condiciones de exportación a este país. A su vez, las metalúrgicas quieren proteger el mercado ruso de las ventas dumping, utilizando medidas proteccionistas.

 

Lo que no se sabe es si estas propuestas de las metalúrgicas han encontrado respuesta en las estructuras del gobierno. En opinión del director de la oficina de información para la adhesión de Rusia a la OMC, Alexéi Portanski, las fundidoras están dramatizando y exagerando mucho la situación. "Por supuesto que es indispensable analizar con atención las propuestas de las metalúrgicas, pero las investigaciones antidumping, son una práctica normal. Se dan en todos los países, sin excepción, de Europa y en EE UU, y la mayoría no terminan con la introducción de aranceles", comenta.

 

Además de eso, los cambios relacionados con el ingreso en la OMC afectarán en menor medida a las metalúrgicas rusas, ya que desde hace tiempo están ampliamente representadas en el extranjero. En cambio, uno de los participantes del mercado no está de acuerdo y cree que las medidas antidumping son inevitables para las empresas rusas. “El acuerdo sobre el comercio del acero entre Rusia y la UE garantiza que no se aplicarán medidas de protección comercial a las exportaciones rusas”, aclara.

 

“La metalurgia no debería sufrir directamente por culpa de la OMC”, considera Oleg Dushin de la compañía de inversiones Zurich. “Están más amenazados los consumidores del metal, los constructores de automóviles nacionales. Por otro lado, puede que no se establezcan relaciones entre las metalúrgicas y los EE UU”, prevé el analista. “Este país defiende con celo su mercado de importadores no rentables”, aclara.

Artículo publicado originalmente en RBC-Daily.