A pesar de no haber escrito ninguna obra de teatro, Dostoyevski fue un asiduo espectador de este arte escénico.

Además de escribir reseñas sobre espectáculos, su narrativa está salpicada de pasajes en los que alude al mundo teatral. Por ello, el museo conmemorativo de Dostoyevski, instalado en la casa donde el autor vivió desde 1846 hasta su muerte, cuenta con una compañía estable que regularmente lleva a la escena adaptaciones de sus obras. Sus integrantes fueron los encargados de representar ‘Cuadrilla literaria’, una divertida fiesta, a modo de pasarela y al son de variadas músicas, amenizada por los personajes de Pushkin, Gógol y, cómo no, del protagonista: Dostoyevski.