Fuente: Tomasz Trzebiatowski.

A sus treinta años, Gringolts ha conseguido alcanzar la fama, grabar once discos, formar uncuarteto de cuerda que lleva su nombre, ser profesor de violín en la Hochschule de Basileay trabajar en la Real Academia Escocesa de Música y Drama en Glasgow. A pesar de todos sus logros, sigue siendo una persona humilde y sencilla.


¿Qué siente siendo famoso?


No sé si se me puede aplicar esta noción. No soy una estrella de cine como, por ejemplo,Brad Pitt. Simplemente soy conocido en los círculos musicales. Así que no tengo queponerme gafas negras cuando salgo a la calle para ocultarme de los fans.

¿Se cumplieron sus expectativas con la presentación en Argentina?


Estuve varias veces en Brasil, pero fue la primera vez que di un concierto en Argentina.Escuché muchas cosas acerca de la famosa acústica del Teatro Colón y lo pude comprobary disfrutar. Además me gusta tocar con orquestas diferentes. Cuando el Maestro Arturo Diemecke me propuso interpretar el Concierto para violín y orquesta de Nikolái Miaskovski, lo acepté y comencé a estudiarlo, ya que no tenía todavía esta obra en mi repertorio. Es un Concierto muy especial y pertenece a aquel rango de los tesoros de la música que todavía están por descubrirse.


Es mundialmente conocido que la escuela rusa de violín es una de las más valoradas.¿Qué piensa de esto?


Sin duda se trata de una escuela muy importante. Aunque actualmente para un intérprete noes suficiente. Es bueno tenerla como una base. La escuela rusa es sólida y da a un violinista la seguridad de que nunca tendrá ninguna lesión de la mano, por ejemplo.


¿Qué considera lo más importante en la interpretación musical?


Mis criterios radican en lo siguiente: primero hay que conocer bien la lengua de cada obra, ya que cada una depende de los momentos específicos de su época y compositor. Lo segundo es la sintaxis y la puntuación. Es igual a la lengua; hay que saber cómo poner los acentos en cada frase musical, qué nota hay que matizar. Y luego, focalizarse en tu propia relación y tus sentimientos hacia la obra. Hay que saber qué es lo que quieres transmitir através de ella.

¿De acuerdo con la conocida expresión “la belleza salvará al mundo”, ¿qué lugar eneste atribuiría a la música en este 'rescate'?

 
Pienso que la mayor parte de las cosas que están pasando en el mundo tiene que ver con la política. No estoy seguro de que la música pueda influir sobre la política. No obstante, lamúsica puede reflejar en sí la política.


Un artista toca la música sobre todo porque la ama. ¿El músico tiene que tener uncompromiso particular con el público?


No pienso que es así. Me parece que un intérprete tiene que ser sincero con lo que estáhaciendo y transmitir sus sentimientos.


¿Qué músicos han tenido una mayor influencia sobre usted?


Son varias personas. Me gusta aprender de todos: de la gente de mi generación y de lasanteriores. De ahí es de donde extraigo más ideas, a partir de las experiencias relatadaspor gente de la música. Me gustan mucho las grandes personalidades de los directoresde orquesta. Por ejemplo, Wilhelm Furtwangler. También Nicolaus Harnoncourt. Y nosolamente por la revolución que supuso interpretar con instrumentos de época, sino por sucomprensión de la esencia de la música en general.

Nacido en 1982 en San Petersburgo, Iliá Gringolts tiene una gran experiencia musical.Después de estudiar violín y composición con Tatiana Liberovai y Jeanna Metallidi en suciudad natal, asistió a la Juilliard School, donde estudió con Itzhak Perlman. En 1998 ganóel Concurso Internacional de Violín 'Niccolò Paganini', donde también fue galardonado condos premios especiales: uno por ser el ganador más joven del primer premio en la historiade la competencia y otro al mejor intérprete de los Caprichos de Paganini.


Se sabe, por ejemplo, que al violinista Gidon Kremer le gusta mucho la música dePiazzolla. ¿Hay algo especial en la cultura argentina para usted?


A mí también me gusta la música de Piazzola. Ahora la están tocando por todo el mundo.No obstante, siento que nadie puede interpretarla mejor que los músicos argentinos. Cuando escucho a algún bandoneonista de acá no lo puedo entender: ¿cómo se puede tocar así?


Usted es una persona que desde hace mucho tiempo ha decidido estar en el ambientemusical. ¿Es una decisión para toda la vida?


Hablando en términos globales, sí. Siempre voy a estar en el ámbito de la música. Pero en diferentes etapas de mi vida me gustaron distintos géneros musicales. Por ejemplo, ahora me gusta mucho la música de cámara. Por eso he formado el Cuarteto de cuerdas Gringolts.