Actualmente en Rusia, solamente se estudia y describe la economía de Siberia y de Extremo Oriente desde un punto de vista crítico. Los expertos recalcan el estancamiento, la falta de industrialización y la caída de población. Les dan múltiples recomendaciones y consejos a los gobernantes, que se podrían resumir en dos ideas fundamentales: la necesidad de utilizar los recursos y las inversiones internas (construcción y modernización de infraestructuras, centrales eléctricas, medidas para 'conservar' la población) y la utilización de los estímulos externos y las reservas de capital y tecnología de los países desarrollados de la región de asiática del Pacífico, como China, Japón, Corea del Sur, etc.

Las ideas en sí mismas están bien, pero como suele decirse 'Obras son amores y no buenas razones'. A pesar de los inmensos esfuerzos del centro federal durante los últimos años, tanto como parte de la preparación para el fórum de la APEC, como en la realización de los programas de desarrollo federal de Siberia y Extremo Oriente, las principales tendencias negativas en estas regiones se mantienen intactas y en algunos casos se han acrecentado.

La participación de los distritos de Siberia y Extremo Oriente en el PIB de Rusia se ha reducido de un 16,4% en 2001 a un 16% en 2011. La población sigue disminuyendo (de un 19,2% a un 17,9%). Según datos del Centro Ruso de Estudios de Opinión (VTsIOM por sus siglas en ruso) hasta el 40% de los habitantes querrían irse de allí hoy mismo. En los indicadores per cápita el distrito federal de Siberia ocupa el último lugar de los siete distritos federales de Rusia. Extremo Oriente (para ser justos) es el tercero.

La distribución de los recursos

Parte de los expertos consideran que la salvación está en la riqueza en hidrocarburos de Siberia. Sin embargo los hechos nos dicen lo contrario. En 2008 cuando la región de Irkutsk se convirtió por primera vez en productora de petróleo y se pusieron en funcionamiento los yacimientos de Verjnechonskoe, que abastecían de petróleo al famoso oleoducto Siberia Oriental- Océano Pacífico (VSTO por sus siglas en ruso), los ingresos de la población de la región de Irkutsk, entre 2009 y 2010, disminuyeron notablemente. Y se pueden poner muchos ejemplos parecidos en toda Siberia.

El resultado es que, por el momento, el desarrollo en hidrocarburos de Siberia no se relaciona de ninguna manera con el aumento del nivel de vida de la gente que vive en la región. Al revés, el nivel de vida desciende y las condiciones (ecológicas y de bienestar) empeoran. El modelo de las monarquías del Golfo Pérsico, donde cada habitante que nace tiene inmediatamente asegurada una 'renta del petróleo' de por vida, está claro que de momento que no se está contemplado en el 'estándar siberiano'.

Los empresarios rusos hacen grandes declaraciones sobre el crecimiento de Siberia a costa de los recursos exteriores, asiáticos. Oleg Deripaska, importante hombre de negocios, declaró por ejemplo en el Foro económico de San Petersburgo, que el Producto Interior Regional (PIR) de Siberia y de Extremo Oriente puede doblarse. El aumento, en su opinión, vendrá gracias al desarrollo de la cooperación con las economías asiáticas vecinas en el campo de la energía y las infraestructuras.

A comienzos de 2012 de acuerdo con el entonces ministro de situaciones de emergencia, Serguéi Shoigu, surgió la idea de crear una empresa estatal para el desarrollo de Siberia y Extremo Oriente. El 29 de abril el vicepresidente, Igor Shuvalov, confirmó oficialmente la idea, después de señalar que, era cierto que, "estamos planeando la creación de una empresa estatal (...) que invertirá en Siberia Oriental y en Extremo Oriente".

Al final resultó que de lo que se estaba hablando era de la creación de un peculiar 'Estado dentro del Estado'. (Algunos lo han comparado incluso con la famosa 'Compañía de las Indias Orientales'). Bajo el ámbito de la actividad de la empresa podrían entrar 16 sujetos de la Federación rusa (el 60% del territorio) que quedarían, parcial o completamente, fuera del ámbito de acción de muchas leyes federales.

La empresa podría obtener de la capital el derecho para la explotación y entrega de licencias de los principales yacimientos de minerales e hidrocarburos, organizar la normativa y las condiciones de las inversiones extranjeras (asiáticas), etc. El plazo de actividad de la empresa se habría establecido en 25 años y la sede se pretendía trasladar a Vladivostok.

Una nueva zona dentro del Estado

En el territorio de Siberia y Extremo Oriente se crearía, prácticamente, una 'nueva' zona legal, que no correspondería con las leyes antimonopolio o la legislación fiscal y demás leyes de la Federación rusa. Jurídicamente esto sería una entidad estatal exclave. Los expertos más emocionales han llamado al proyecto 'zona deslocalizada en negro' desde los Urales hasta Vladivostok, que respondería a los intereses del reducido grupo de gente que entrara en la dirección.

Está bien que el proyecto no se realice, más aún cuando la experiencia de las megaempresas en Rusia no ha demostrado ser demasiado buena. En las condiciones actuales parece más viable la idea de la creación de un nuevo ministerio federal para el desarrollo de Extremo Oriente, que la de la creación de una empresa estatal. Hoy esto ya es un hecho. El ministerio regional cubre el territorio del distrito federal de Extremo Oriente (5,4% del PIB y 36,3% del territorio de Rusia).

La sede principal estará situada en Jabárovsk y de los 260 funcionarios de su administración, 200 tendrán que trasladarse a las orillas del Amur. El ministro será una figura conocida y digna. El representante plenipotenciario del Presidente en el distrito federal de Extremo Oriente, antiguo gobernador y académico de la Academia de Ciencias de Rusia, Víctor Ishaev, uno de los pocos que, no solo sabe lo que sucede aquí, sino como sacar a la región del abismo.

El actual proyecto es la verdadera alternativa a la polémica idea de la creación de una empresa estatal. Y la autoridad del ministro en esta opción, servirá tan solo para el bien de la región, especialmente a la hora de ofrecer garantías y condiciones favorables para las inversiones extranjeras (asiáticas o de cualquier otro sitio) en la economía de Extremo Oriente. A día de hoy, por ejemplo, las grandes compañías chinas están dispuestas a colaborar directamente con el nuevo ministerio. Además estamos hablando de inversiones en infraestructuras y centros energéticos de Extremo Oriente por valor de decenas de miles de millones de dólares.

Es posible que justo en este nuevo ministerio funcionen por fin los moribundos programas federales de desarrollo para Extremo Oriente y Siberia y se detenga el catastrófico flujo de población. Estaría bien si el ministro volviera a la práctica soviética, que se demostró tan positiva, de notables incentivos en los sueldos, en base al tiempo de permanencia de la gente y las difíciles condiciones climáticas.

No es un secreto que la mayoría se ha ido de Siberia y Extremo Oriente precisamente por el dinero y no por el 'olor de la taiga. Hay ejemplos históricos todavía más antiguos, las medidas del gobernador general de Siberia, Nikolái Muravev-Amurski y otros, a los que les fue otorgado un gran poder y que emplearon este poder hábilmente y en provecho de la Patria.

La cumbre de la APEC puede resultar un buen escenario para la 'presentación' de lo que podría parecer un asunto interno ruso. La nueva política oriental de Vladímir Putin deberá engendrarse en Jabárovsk y Vladivostok, es decir a orillas del Amur y del Océano Pacífico.

Serguéi Luzianin, subdirector del Instituto de Extremo Oriente de la Academia de Ciencias de Rusia.