Pasé por delante cientos de veces; incluso llegué a entrar en una ocasión. Pero no tenía ni idea de que la Biblioteca Chéjov, en el número 8 del Bulevar Strastnoi, fuese un lugar tan fascinante.

 

Me fui dando cuenta de esto poco a poco en los últimos meses, desde que me hice seguidor de la página Facebook dedicada a la Biblioteca: es sin duda alguna una de las secciones más culturales de las redes sociales.

 

Creada en febrero de 2011, la página ha pasado a primer plano solo en 2012, convirtiéndose en un verdadero repositorio de información e imágenes del mundo del arte, el teatro, la literatura, la arquitectura, la música y el cine. Ahora también cuenta con vídeos de poetas recitando sus obras, fragmentos de películas y hasta la grabación de una flashmob que representaba 'Peer Gynt' con la música de Grieg, que se llevó a cabo en el metro de Copenhague. Aquí se pueden encontrar anuncios de conferencias, lecturas y encuentros, conjuntos de informaciones históricas y de fechas y aniversarios de acontecimientos y artistas de diversa importancia.

La Biblioteca Chéjov está en el Bulevar Strastnoi nº 8 y abre de lunes a viernes, de 11 a 19. Domingos cerrada. Metro: Chejóvskaya. Se requiere la presentación de un pasaporte para entrar. WiFi gratuito.

  Pero lo que realmente ha cimentado la reputación de la página de la Biblioteca, que hoy tiene más de dos mil seguidores en Facebook, son las excelentes fotos que publica su directora, Vera Murzinova, en bloques temáticos varias veces a la semana. En los últimos días ha compartido una serie de bocetos de actrices del siglo XIX representando a Shakespeare en Londres, y una serie de fotos de de esculturas en el jardín de las Tuileries en París.

 

El artista ruso nacionalizado francés Marc Chagall, o la pintora mexicana Frida Kahlo, han recibido sus correspondientes homenajes en su sección de la Biblioteca con fotos, reproducciones de sus obras, vídeos y textos informativos. Así se han querido celebrar el 105º aniversario del nacimiento de Frida Kahlo y el 125º del nacimiento de Chagall.

 

Murzova tiene gustos eclécticos y realiza un buen trabajo dedicando una mirada, a veces excéntrica, a los avances de la cultura mundial. Así lo hizo, por ejemplo, con el artista británico Jonathan Wolstenhome y sus 'libros-persona' llenos de humor que subió en mayo, pero normalmente se centra en la cultura rusa. Hay más de 1.500 fotos subidas a la página, muchas de las cuales significan una mirada atenta a la cultura rusa. De hecho, no sorprende que muchas de estas imágenes retraten no solo a Chéjov, sus obras y sus representaciones, sino también otras joyas del mundo cultural ruso en general.

 

“Algunas fotos son de nuestros archivos, otras se han obtenido de internet”, nos cuenta Murzinova a través de Facebook. “Estas búsquedas en internet son más fáciles gracias a nuestras publicaciones, catálogos y guías”.  

Lo que más me llamó la atención e hizo que empezase a seguir la página fue la serie de fotos antiguas de Moscú que subieron en abril. Sin ninguna duda, la más triste se tomó en 1938 después de que el monasterio de Strastnoi fuese demolido hasta los cimientos para dejar espacio a lo que hoy conocemos como plaza Pushkin. Junto a esta imagen, encontramos otra bellísima imagen de 1930, que muestra el área tal como era cuando el monasterio y su iglesia aún estaban en pie. La Biblioteca Chéjov, conocida por sus seguidores como Chejóvna, daba a lo que fue la parte trasera del monasterio.

 

Si no tuvieseis bastante con esta página de Facebook, Murzinova también ha creado un sitio web informativo en ruso, chekhovka.ru (accesible vía Facebook). Allí podrás seguir todos los eventos de la Biblioteca, así como leer más sobre la historia del edificio en el que tiene su sede. Construido originalmente a finales de la década de 1880, fue un cine antes de la revolución, para convertirse después en el Club de Inmigrantes Políticos Letones en 1919. El Club Letón abrió un teatro llamado Skatuve y una biblioteca en sus instalaciones, que duraron hasta 1938, cuando la biblioteca al completo cayó, víctima de las purgas.

Artículo original publicado en The Moscow Times