Ildús Faizov, muftí de Tatarstán, ha resultado herido tras la explosión de una bomba colocada en su coche en Kazán y ha sido trasladado al hospital Eduard Abdullin, según ha informado el departamento del Comité de Investigación de Tatarstán. El ataque se produjo a las 11:00 horas, hora local. “El muftí salió de casa y subió a su coche para ir a trabajar en la calle Chetayev. Fue entonces cuando ocurrió la explosión. Faizov salió despedido debido a la onda expansiva, sufrió heridas y ha sido trasladado al Hospital núm. 15”, declaró el Comité de Investigación de la ciudad. Según declaraciones a Interfax del ministerio de Situaciones de Emergencia de Tatarstán, el propio Faizov ha sido capaz de caminar hasta la ambulancia que lo trasladó al hospital.

 

Por otra parte, Valiulla Yakupov, jefe del Consejo de Educación Musulmana de la región y ayudante del muftí, ha sido asesinado cuando salía de su casa en la calle Zaria sobre las 10:00 horas. “Una persona sin identificar disparó a Yakupov a la entrada de su casa y huyó. El herido fue capaz de llegar a su coche, donde murió”, declaró un oficial local. No se encontraron armas en la escena del crimen. Se ha abierto una investigación sobre el asesinato.

 

El Consejo de Muftis ha calificado el asesinato y el intento de asesinato del muftí, Ildus Faizov, en Kazán como ataque terrorista. “El terrorismo es injustificable. Este salvaje ataque terrorista se ha realizado justo antes del comienzo del mes santo de Ramadán, lo que es especialmente desconcertante. Esta tragedia debe unirnos todavía más. Debemos pensar más en la seguridad de los clérigos”, declaró Damir Gizatullin vicepresidente de la Coimté Musulmán de la Parte Europea de Rusia, organización vinculada al Consejo de Muftís. 

Un muftí moderado

 

“Faizov y su equipo se han dedicado a fortalecer el islam suní. Han trabajado intensamente con la ciudadanía y esto pudo haber enfadado a los extremistas”, dijo. “ Pero van a fracasar si quieren hacer explotar la situación, la mayoría de los musulmanes en Rusia son suníes, seguidores de un Islam moderado”.

 

Los investigadores están verificando algunas pruebas preliminares para determinar si en el ataque contra el muftí Ildus Faizov hubo tres explosiones, así lo declaró Vladímir Markin, del Comité de Invetigación de Rusia. “Las puebas preliminares señalan que hubo tres explosiones. Los especialistas trabajan para determinar el explosivo utilizado. Se cree que se fijó un artefacto en la parte de abajo del automóvil, a la altura del conductor”.

 

El presidente Vladímir Putin describió el incidente como un serio mensaje. “Es una señal seria”, declaró. “En general hemos estado atentos a lo que ocurría en algunas regiones de Rusia, pero esto no es suficiente. Es necesario entender la situación, analizarla y tomar las decisiones adecuadas”, declaró Putin en una reunión con miembros de la Duma. “Respecto al último incidente, podemos decir que no se han tomado las medidas preventivas adecuadas”, añadió.

 

El Patriarcado de Moscú expresó su preocupación acerca del aumento de los ataques contra líderes religiosos que se oponen al extremismo. “Desgraciadamente los ataques mortales contra los líderes religiosos se han convertido en algo habitual”, declaró, Vladímir Legoida, jefe del departamento de información del Sínodo.

 

Estas acciones “van contra los que se resisten al extremismo y predican el rechazo a la violencia, y una manera pacífica y equilibrada de tratar los problemas”, declaró. Mostró su apoyo a las víctimas esperó una pronta recuperación del muftí Ildus Faizov. “La lucha contra el extremismo religioso es un acuciante problema de Rusia”.  

 

Del mismo modo, el presidente de Tatarstán Rustám Minnijanov declaró que los ataques se produjeron por la vinculación de las víctimas con el islam tradicional. “ Los líderes de nuestra Junta Musulmana eran afines al islam tradicional. Está claro que hay otras tendencias en el islam y el incidente de hoy supone un desafío”, declaró Minnijanov, según la página web del gobierno de la región.

 

“Las fuerzas del orden se dedicarán a esclarecer los detalles del atentado. Creo, sin embargo, que están relacionados con el trabajo profesional del muftí”, dijo Minnijanov. Añadió que las autoridades de la república seguirán apoyando el islam tradicional. “Nuestra posición tiene que ser más dura. El islam tradicional nunca ha permitido este tipo de cosas, especialmente ataques en personas que sirven al islam”.

 

El Consejo de Muftís también relacionó el ataque con los wahhabitas y también declaró que su organización ha apoyado siempre a Faizov, “que se ha dedicado a gestionar solo la herencia de su predecesor, Gusmán Isjakov”.

 

“Hubo varios disparos y una explosión, prácticamente de manera simultánea, en un intervalo de una hora, en diferentes lugares. Esto supone que estos crímenes bárbaros y cínicos se han preparado cuidadosamente”, dijo.

“El problema de la mezquita de Kul-Shrarif todavía no se ha resuelto y los radicales están cómodos en Tatarstán, el lugar en el que se originó el islam en Rusia”, declaró. “La Junta Musulmana de Tatarstán sigue aislada de las otras juntas en Rusia, no por su propia voluntad, sino debido a la presión a la que una parte de las autoridades de la región somete a los muftíes que se exceden en sus funciones. El Departamento gubernamental para organizaciones religiosas sigue sin actuar. Los funcionarios de esta entidad deben ser apartados inmediatamente de sus cargos, ya que no cumplen con los deberes que se les han asignado”, afirmó Juzín.

 

“El gobierno de esta república debe proteger al Islam tradicional y a sus líderes y aislar a los wahhabitas y demás grupos radicales, que se han envalentonado porque tenemos a gente cobarde y sin principios entre los miembros del gobierno a los que se puede intimidar y sobornar”, dijo.