Perú fue uno de los primeros países con los que Rusia, en tiempos de la URSS, inició una cooperación tecnológico-militar. Con la llegada al poder de los militares, con Juan Velasco Alvarado a la cabeza, comenzaron a hacerse grandes entregas de armas y tecnología militar al Perú. Desde el año 1973 Rusia proveyó a Perú de un amplio espectro de tipos de armas, desde tanques T-55 hasta helicópteros Mi-8 o aviones MiG-29. La cooperación entre los dos países en la esfera tecnologico-militar estaba predestinada a tener buenas perspectivas: Perú se convirtió en uno de los principales compradores de la URSS en el continente, gracias a sus compras de tecnología aérea militar y civil. La colaboración tecnologico-militar se fue transformando de forma natural en económica. Sin embargo, tras la caída de la Unión Soviética, las entregas de armas se pararon y se redujo cualquier tipo de cooperación, al igual que sucedió con otros países de Latinoamérica. 

Hoy en día el ejército peruano posee 18 cazas de guerra MiG-29, que fueron comprados en diferentes momentos a Rusia y a Bielorrusia.

A partir de los 2000, las relaciones entre Rusia y Perú en el campo de la compraventa de armamento y tecnología tomaron un nuevo rumbo y esta vez los países están haciendo todo lo posible para que la cooperación tenga un carácter fructífero y duradero. En abril de 2004 se firmó un acuerdo intergubernamental entre Rusia y Perú para la cooperación tecnologico-militar que sentó las bases para el desarrollo de relaciones mutuamente provechosas en este campo, en el que se incluía la modernización del material vendido anteriormente. Se realizaron los contratos para la modernización de los helicópteros Mi-17, se firmó un contrato para la compra por parte de Lima de misiles anti-tanque rusos "Kornet-E". En mayo de 2011 Perú recibió los primeros helicópteros polivalentes Mi-171-Sh y Mi-35-P, especialmente adaptados para las complicadas condiciones climáticas de la alta montaña. 

Perú está interesado en renovar su flota aérea tanto con la compra de nueva tecnología, como modernizando la que ya posee. Perú tiene todavía en su armamento tecnología aérea adquirida en tiempos de la URSS. La modernización de los aviones de guerra en este caso permitirá alargar considerablemente su vida útil.

La decisión de modernización de la flota aérea fue tomada personalmente por el Presidente del Perú, Ollanta Humala, quien inició una serie de profundos cambios en los cuadros del bloque duro, después de que, durante una operación especial para la liberación de un gran grupo de rehenes, las fuerzas gubernamentales y policiales sufrieran grandes pérdidas. La imperiosa necesidad de "poner en orden" la aviación militar surge también por su utilización en la solución de catástrofes naturales.

En mayo de 2012, en la exposición KADEX-2012 en Astaná, Rusia presentó el MiG-29M2, un caza polivalente de la generación 4+. El MiG-29M2 está equipado con los sistemas de detección de misiles y de radiación láser más modernos, que permiten detectar amenazas a tiempo y neutralizarlas mediante medios de guerra radioelectrónica. El avión, diseñado para el mercado internacional, ya ha despertado el interés del Ministerio de defensa de Kazajstán. 

El anuncio del programa de modernización del presidente Humala puede ser para Rusia una "ventana" al mercado peruano. El volumen de Cooperación Tecnologico-militar entre Rusia y Perú en los últimos años ha rondado los 130 millones de dólares, por eso actualmente no vale la pena esperar en grandes dividendos por la firma de un gran número de contratos. Los países sudamericanos, por una serie de razones, entre ellas las financieras y las geográficas, son socios con grandes posibilidades, aunque bastante complicados, por la inestabilidad política, la pobreza de la región, así como por la cercanía de los Estados Unidos, a quien generalmente prefieren comprar armas. 

Sin embargo en los últimos tiempos se observa una tendencia en los países latinoamericanos a diversificar lo más posible la colaboración en tecnología militar y no depender de un único proveedor. Un claro ejemplo de esto es Venezuela. Su Presidente, Hugo Chaves, se negó a la práctica de hacer compras militares a un solo país y coopera con éxito con Rusia, China y Bielorrusia, que son socios relativamente nuevos en el ámbito de la Cooperación Tecnologico-militar para la República Bolivariana.

Esta práctica demuestra que las armas rusas no desmerecen, en calidad y fiabilidad, e incluso a veces superan a sus análogos extranjeros. Además son mucho más baratas que estas. Todo esto se traduce no solo en nuevos pedidos, sino en la consolidación de la autoridad de Rusia en la región.