Existe un gran número de hostales diseminados por los suburbios de la capital, con literas a partir del módico precio de 400 rublos (unos 12 dólares). Naturalmente, a menudo esta forma de alojamiento tiene inconvenientes: las instalaciones pueden ser lúgubres o estar situadas en lugares incómodos. Puede que el personal solo hable ruso y/o que sea terriblemente antipático. Pero hay felices excepciones repartidas por la ciudad. Aquí presentamos algunos sitios recomendados por nuestros colegas viajeros.

Godzillas se anuncia como el hostal “más grande y más conocido” de Moscú y lleva abierto desde 2005. Tiene dormitorios desde unos 900 rublos (27 dólares) o incluso menos, si puedes conseguir una de sus limitadas 'camas de oferta'. También ofrece habitaciones dobles por 2.500 rublos (sobre 75 dólares). Los propietarios son ingleses, pero está gestionado por americanos y el personal habla varias lenguas. Está situado en el centro y cuenta con wi-fi y toallas gratuitas. Tiene una filial en la pintoresca ciudad de Suzdal, una opción más que recomendable.

Otro hostal en el centro es el Day ‘n’ Night Hostel; se describe como situado “a cinco minutos andando o dos minutos corriendo del Kremlin”. El precio de una cama en una habitación de seis plazas empieza a partir de 800 rublos (24 dólares), y se puede conseguir una habitación doble por 2400 rublos (unos 72 dólares). Los responsables del hotel se han preocupado por las dificultades que encuentra un extranjero al llegar a Moscú y en su página web ofrecen instrucciones detalladas (e incluso un vídeo) sobre cómo llegar al hostal desde la estación de metro Lubianka. Los alrededores del hotel están llenos de bares y restaurantes baratos y joyas como el museo Mayakovski, un bloque de apartamentos soviéticos convertido en una enorme y surrealista instalación que muestra la revolucionaria vida y temprana muerte del poeta Vladímir Mayakovski.

El moderno e innovador Fabrika es un hostal y espacio artístico abierto en la antigua fábrica de chocolate Octubre Rojo, justo enfrente de la catedral de Cristo Salvador, al otro lado del río, sobre el canal del jardín de esculturas del Muzeon. Tienen de todo, desde camas en dormitorios compartidos por 550 rublos (17 dólares) hasta suites dobles por 3000 (92 dólares). Está en una de las áreas más de moda de Moscú, llena de clubs situados a la orilla del río y de galerías. Si eres un artista y regalas al hostal uno de tus cuadros, te puedes alojar gratis.

El único hotel económico de una cadena internacional en el centro de Moscú es el recién construido Ibis, cerca de la estación Paveletski, a donde llega el tren exprés desde Domodedovo. El precio de una habitación parte de los 3.500 rublos la noche (106 dólares), y las ofertas de verano pueden ser una opción atractiva para los que quieren algo más de lo que ofrecen los hostales, pero sin quemar la visa.

Muchos de los hoteles baratos están un poco más lejos del centro. Pero esto no tiene por qué ser un inconveniente, ya que a menudo quedan cerca del barato y eficiente metro de Moscú, una gran ventaja para viajeros que quieren gastar poco. Además, las zonas donde se encuentran estos hoteles también son muy interesantes por sí mismas.

En el “Number 1 Hostel” de Shertone una cama en un dormitorio común cuesta 650 rublos (unos 20 dólares). El Shertone presume de ser el “hostal más antiguo que ha sobrevivido en Moscú”, y también ofrece habitaciones individuales por unos 2200 rublos (67 dólares). Ahora cuentan con dos hostales, uno de los cuales está situado en el área Sókol, cerca de una “aldea de artistas” experimental, con cabañas de madera y arces. El hotel Shertone original está en Petrovsko-Razumovskaya, cerca del bosque de Timiryazevski. También gestionan estancias familiares, para que puedas vivir con una familia rusa en su piso, un plan atractivo para aquellos que quieren mejorar su nivel de ruso.

El hotel Yunost, de tres estrellas, tiene habitaciones básicas con baño, individuales o dobles, a partir de 3.200 rublos (98 dólares). El área de Lúzhniki, también está bien comunicada (desde la estación Sportívnaya se tardan solo 10 minutos al centro), pero también tiene algunos enclaves dignos de visitar, como el convento y cementerio de Novodévichi, el mercadillo de Vorobiovi Gori o 'Colinas de los gorriones', con sus souvenires baratos, y un agradable paseo entre los árboles a través de los terrenos del estadio, que recorre las orillas del río y sube hasta un mirador.

El hotel Izmáilovo Gamma-Delta, construido para los Juegos Olímpicos de Moscú, presume de ser el más grande de Europa, con miles de habitaciones. Ofrece habitaciones con baño individuales y dobles a partir de 3700-3800 rublos (sobre 115 dólares), por lo menos los fines de semana. Como en muchos otros sitios, el wifi gratuito está incluido. Situado en las inmediaciones de la estación de metro Partizanskaya, desde donde los trenes llegan a  Ploschad Revolutsii (Plaza de la Revolución) en pocos minutos, también está muy cerca del mercado de recuerdos más grande y más barato de Moscú, donde puedes comprar de todo, desde gorros de piel a piezas de plata antigua, bandejas pintadas o matrioshkas. Las barbacoas al aire libre, que sirven deliciosos shashlik por 300 rublos (9 dólares) están entre las mejores de la ciudad, y se puede visitar un museo del vodka en el primer piso de su pintoresco “kremlin”.

El hotel 'La espiga dorada' nació en los años 50, a raíz de la compleja remodelación de la fabulosa feria de muestras VDNJ. Hay habitaciones dobles con baño a partir de 3000 rublos (91 dólares) o dormitorios con cuatro camas por el mismo precio, si no te importa compartir un baño. Muy cerca e incluso más barato, encontramos el hotel VVTs, que cuenta con habitaciones dobles con baño compartido a partir de 1.800 rublos (55 dólares). Puede ser complicado si no hablas ruso, pero ofrece una opción flexible de alojamiento, en la que puedes pagar por tu cama (500 rublos, unos 15 dólares, en un dormitorio para seis personas), o por tu habitación.

Ambos hoteles están cerca de la estación de metro de VDNJ, por tanto, puedes llegar al corazón de la ciudad en 10 minutos, pero también tendrás a la puerta de casa uno de los sitios low cost más recomendables: el alucinante parque VDNJ (ahora VVTs), que se inauguró en los años 30 como feria de agricultura. Allí se pueden contemplar las cimas de la extravagancia de la arquitectura soviética: fuentes doradas, mosaicos y murales, esculturas de estilo realista soviético, racimos de frutas de cerámica. Puedes degustar un coñac, fruta escarchada o un buen almuerzo de negocios en el pabellón armenio, o ver una antigua proyección IMAX de un viaje en el Transiberiano en el pabellón 74. La página web de VVTs tiene un mapa interactivo que te ayuda a explorar este país de las maravillas de dos kilómetros. Este tipo de sitios son los que convierten a Moscú en un lugar tan atractivo: es tan grande que te puedes pasar semanas explorándolo, no se parece a nada de lo que puedas encontrar en otras partes del mundo, está lleno de sorpresas y, lo mejor de todo, es gratis.