El ministro australiano apeló a Rusia tras los informes que indican que 150 personas murieron el jueves pasado en la aldea siria de Tremseh, en un ataque perpetrado por el ejército y las milicias leales al régimen del Al Asad.

Un comunicado de la ONU indicó que había señales del uso de armas pesadas y varias casas arrasadas por el fuego.

Carr expresó su temor sobre la posibilidad de que se produzcan nuevas masacres de civiles durante el conflicto armado a menos que Rusia apoye las resoluciones de la ONU.

"Hacemos un llamamiento al Gobierno ruso a fin de que cumpla un papel global y humanitario para que actúe contra la masacres registradas", expresó Carr, quien calificó la ayuda de Rusia como "indispensable".

El responsable de Exteriores australiano señaló que la firma de un alto el fuego es vital para confirmar los informes sobre lo que está ocurriendo en Siria sobre el terreno.

Hasta el momento, el Gobierno de Moscú ha rechazado apoyar las sanciones contra Siria que ha calificado de inaceptables. EFE