Ni las elecciones, ni las posteriores protestas se sucedieron en las principales ciudades podrán dividir a la sociedad rusa, unida porque comparte problemas sociales y económicos. Mientras tanto, la crisis política se ha vuelto irreversible y parece imposible el poco interés que despierta su desarrollo, que podría resultar en que se mantenga la estabilidad política o que se vuelva al estatus pre crisis.


El Centro de Investigaciones Estratégicas

Creado en 1999 como punto de apoyo para las reformas en el país, se propone como un espacio para el diálogo entre las autoridades y la sociedad sobre las fórmulas de política pública. El Centro proporciona al Gobierno ruso el asesoramiento de diversos expertos y es socio de la Agencia Internacional de la Energía, del Fondo Monetario Internacional y de otras instituciones.

Esta es la afirmación que abre el último informe sociológico publicado por el Centro de Investigaciones Estratégicas que dirige Mijáil Dmitriev. En su elaboración han participado más de cincuenta grupos de discusión y se han llevado a cabo una veintena de entrevistas con habitantes de diversas ciudades rusas. Los expertos observan que una de las principales características de la crisis actual es la erosión del apoyo a las autoridades que se constata en todos los grupos sociales, pero especialmente en la clase media de las grandes ciudades.

Una parte del electorado “está prácticamente perdida” para las autoridades, afirman los autores del estudio. “Yo no votaría por nadie, pero lo principal es votar contra los gobernantes actuales. Para mí, lo que más cuenta es unir mi voto al de las personas que comparten los valores de la libertad y de la derecha liberal, todo eso que las autoridades están destruyendo”, responde uno de los entrevistados.

Esto no significa que los miembros de otros grupos sociales no tengan quejas para presentar a la administración. Los sociólogos sostienen que la carga de problemas sociales y políticos no resueltos constituye una especie de factor de cohesión que cubre las diferencias entre las expectativas políticas de la masa.

Las masas a menudo comparten las demandas políticas de la clase media y subrayan de este modo la necesidad de reforzar el Estado y modernizar el sistema de gobierno. Una de las quejas más frecuentes es que “todas las medidas adoptadas se quedan en el papel”.

“La sociedad es aún relativamente homogénea y sus demandas de cambio son ideológicamente neutras, pragmáticas y racionales”, comentan los autores de la investigación. Los expertos no tienen ninguna respuesta a la pregunta de quién será el agente del cambio. Los entrevistados desconfían por igual de las autoridades y de la oposición. Un nuevo partido mayoritario “no ideológico” podría ser una respuesta al desafío del 2012, pero crearlo es una carrera de obstáculos.

El estudio ha detectado que, a diferencia de lo que sucedía a principios de la década pasada, ahora es imposible crear un partido semejante desde el poder. Y los expertos tampoco ven que ningún político tenga una integración tal entre las otras fuerzas sociales. Los nombres que se citan con más frecuencia, como políticos prometedores, son Mijáil Prójorov, Dmitri Rogozin, Alexéi Kudrin y Alexéi Navalni.

El Centro de Investigaciones Estratégicas ha valorado su credibilidad.

Mijáil Prójorov

Empresario y excandidato a la presidencia

Prójorov no tiene ninguna posibilidad de traspasar los límites del papel político que ahora desempeña. Su principal obstáculo es que cuenta con un grupo de opositores muy numerosos y muy motivados que demuestran que no cambiarán su comportamiento con respecto al oligarca del metal

Dmitri Rogozin

Vice primer ministro

La característica más destacada de Rogozin es que es un político unidimensional, esto es, no está capacitado para formular en modo eficaz un programa nacional de política exterior y de defensa.

Alexéi Kudrin

Ex ministro de Economía

Como sucedía con Rogozin, aún no se percibe a Kudrin como figura política. Pero su imagen es única y no tiene parangón. En la conciencia popular, desempeña el papel de un hombre de Estado experto, un profesional en el campo de las cuestiones económicas y de balance. Kudrin tiene un factor muy alto de reconocimiento entre los entrevistados, cercano al 100% y, en su mayor parte, los encuestados expresan una opinión positiva sobre su competencia profesional y su experiencia. Kudrin también cuenta con un grupo de opositores pero, a diferencia de Prójorov, ni son numerosos ni están demasiado motivados. El hecho de se perciba a Kudrin en modo ideológicamente neutro, como un profesional, no excluye la perspectiva de que pueda construirse una imagen personal como político.

Alexéi Navalni

Abogado

Aún no se percibe a Navalni como un verdadero líder político, aunque muchos entrevistados piensen que, a medida que adquiere experiencia y se construye una reputación con los resultados, puede ir convirtiéndose en un líder interesante. Navalni es aún poco conocido fuera de Moscú. El apoyo a Navalni parece haberse debilitado por el hecho de que la lucha contra la corrupción no es una motivación lo suficientemente fuerte para provocar una valoración positiva.