Lo más difícil para Hollywood resulta, por supuesto, la lengua rusa. En internet pueden encontrarse gran cantidad de errores. Uno de los ejemplos más claros aparece en la película 'The Bourne Identity'; en unos documentos el nombre del protagonista aparece escrito en caracteres cirílicos y dice algo así como Fshf Lshtshfum, en vez de Foma Kiniaev que era como se había ideado desde el principio. El autor no lo transliteró, sino que se limitó a cambiar el idioma del teclado, suponiendo que las letras de ambos alfabetos se correspondían.

Otro ejemplo, el nombre del protagonista masculino de la película 'La terminal' de Tom Hanks es Gulnara Gulina. Este nombre parece más bien el de una mujer musulmana de Tatarstán que el de un hombre de Europa del Este.

En los enormes presupuestos para el rodaje de las películas no entran las palabras en otros idiomas y finalmente acaban sin recibir la suficiente atención. “Hollywood hace películas para sí mismo. Para ellos no es tan importante que se nos haya representado con acento. ¿Por qué os ofendéis? No han hecho la película para nosotros. ¿No han comprobado los datos? Eso no es un delito. La comprobación de datos que se hace es muy superficial. No hay que darle importancia”, dice Ígor Jijikine, actor ruso que ha vivido en los EE UU 23 años y ha realizado una gran carrera en Hollywood.

En el set de 'Indiana Jones y el Reino de la Calavera de Cristal' Ígor discutió con el director, Steven Spielberg, el hecho de que los personajes rusos tuvieran un acento demasiado exagerado. Según el actor, aquellos que hacen películas no creen que haya que mencionar estos detalles y admiten que son sin mala intención.

El cineasta ruso Victor Alísov cree que el ruso deformado de las películas de Hollywood es simplemente una cuestión de incompetencia: “Da la sensación de que quieren ahorrar dinero en correctores. Es poco recomendable gastar tanto tiempo y recursos en corregir estos errores. El público está preparado para pasarlos por alto. Lo principal es que los actores actúen bien y hagan acrobacias”.

Por su parte, el exorganizador del Archivo de Cine del Ministerio de Cultura de la región de Moscú, Erik Sarkisian considera que la imagen de Rusia basada en los estereotipos de las películas de Hollywood no es más que parte de una tendencia política. “¿Acaso Hollywood no se da cuenta cuando filma a nuestro astronauta en 'Armageddon' como a un borracho que lleva un gorro con orejeras? ¡Sólo faltaba un oso con una matrioshka!” Erik cree que estas 'bromas' con las que Hollywood muestra su importancia se dan porque no tiene competencia en el mercado del cine y puede actuar según su parecer y establecer sus propias reglas.

Diferentes opiniones sobre la misma imagen


Víktor Alísov cree que la imagen exagerada de los rusos no es culpa de los directores de Hollywood. “La imagen de Rusia en las películas de Hollywood es un reflejo directo de la influencia de la información proveniente de las noticias en los EE UU”, asegura Alísov. “De modo que la opinión pública de Rusia se refleja en las películas de Hollywood. La industria del cine es una víctima involuntaria del flujo informativo. Filman lo que les parece que es la realidad y lo que el público espera ver. En su cabeza eso es la realidad”.

Muchos ya están cansados de que la Rusia comunista y la mafia rusa desempeñen de manera frecuente el papel de enemigo natural de los EE UU. En el 'El Santo', un nacionalista ruso, al mismo tiempo que mafioso nº1, desestabiliza la situación de Rusia para hacerse con el poder. En 'Air Force One', en la que aparece Harrison Ford, un grupo de rusos comunistas se apodera del avión del presidente de los EE UU para desatar una nueva guerra mundial.

Sin embargo, Ígor Jijikine sólo encuentra ventajas en esta situación. Él cree que representar a Rusia como una fuerza poderosa mejora la imagen del país ante los ojos del mundo. “Crean un enemigo y eso, de hecho, es muy interesante. Es un buen movimiento táctico. Rusia aparece como un rival fuerte. Y con razón, porque es un gran poder”, dice el actor.

Según Víktor Alísov, Rusia aparece como enemigo en muchas películas americanas por inercia. Sin embargo, la tendencia es menor que en la época de la Guerra Fría. “Existe el estereotipo de que Rusia significa mafia o KGB. En realidad, a través del cine continúa la guerra de la información”, dice Alísov.

“Por cierto, también nuestros cineastas en otros tiempos se burlaban al retratar a los alemanes, representándolos no de la mejor manera, sino como payasos belicosos”, declara Eric Sarkisian.

De hecho, la industria del cine ruso, también ha pecado, y a veces lo sigue haciendo, a la hora de representar a los estadounidenses. Por ejemplo, en la nueva serie de moda en Rusia, 'Interni', el personaje estadounidense, Phil, es ingenuo, justo y bueno. Sus padres son homosexuales. En la serie de televisión  es  ridiculizado constantemente y acosado con bromas, a veces burdas, y se le llama despectivamente 'amerikashka'. “¡Todo un conjunto de estereotipos!, dice Víktor Alísov. “Es cierto que todo se hace con buen humor. Sin embargo, puede que esta serie sea la primera muestra de una tendencia generalizada”.

Hace unos años la revista 'Russia!' le concedió un premio al actor Viggo Mosternsen por su papel en la película 'Promesas del Este'. Mortensen recibió el premio por la mejor caracterización de un personaje ruso en las películas de Hollywood. La redacción de la revista creyó que el personaje de Viggo, el arrepentido matón Nikolái, era “conmovedor y auténtico”.

No obstante, tales imágenes de los rusos en raras ocasiones aparecen en las películas extranjeras. Por eso, cuando en la cartelera puede verse la imagen de un ruso profundo, reflexivo y cercano a la realidad, el público ruso se alegra sinceramente y está dispuesto a ver el film más de una vez.