La Asamblea parlamentaria de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) dio el visto bueno este domingo al proyecto de la 'resolución Magnitski', un documento que critica duramente a Rusia por 'sabotear' la investigación sobre las circunstancias de la muerte de Serguéi Magnitski en su celda de aislamiento y por la negativa a tomar cualquier tipo de medidas en relación con las tramas de corrupción que este había descubierto. El fallecido era abogado del fondo de inversión Hermitage Capital Management y en el momento de su muerte estaba investigando casos de desvío de fondos públicos.  

La resolución titulada 'Estado de derecho en Rusia: el caso de Serguéi Magnitski', fue respaldada por la mayoría de los votos. El llamamiento de su autor, el portugués João Soares, fue escuchado por las delegaciones de Georgia, Canadá, Letonia, Holanda, Noruega, Francia y los EE UU.

Los miembros de la Asamblea recomendaron a los parlamentos nacionales "tomar medidas para negar el visado así como la congelación de las cuentas a las personas responsables del arresto injustificado, la tortura, la negación de ayuda médica y la muerte de Serguéi Magnitski, por asociación delictiva para la evasión de impuestos, mediante actividades fraudulenta y acciones judiciales con compañías comerciales legales. A su vez, recomendamos tomar medidas contra los responsables que participaron en la ocultación de los delitos citados anteriormente y en otras graves violaciones de los derechos humanos en la Federación rusa".

De esta manera, la Asamblea parlamentaria de la OSCE apoya la mayoría de los puntos de la 'ley Magnitski' que se discute actualmente en el Congreso de los EE UU y que prevé la aplicación de sanciones contra altos funcionarios rusos. La lista inicial de 60 personas, recopilada por el copresidente de la Comisión Helsinki del Congreso de los EE UU, el senador Benjamin Cardin, no figura en este proyecto de ley.

Los legisladores estadounidenses decidieron interpretar el proyecto de ley en su forma más amplia y se propusieron castigar no solo a los que aparecían en la lista redactada a partir de las declaraciones de los colegas de Magnitski en Hermitage Capital, sino a todos los que han violado los derechos humanos en Rusia. Si la ley es aprobada, el Departamento de Estado de EE UU tendrá que presentar al Congreso en el plazo de tres meses 'una lista negra', que en asumen que no puede ser pública en su totalidad.

La Asamblea parlamentaria de la OSCE apoya estas medidas de forma explícita: "Se da el visto bueno a las decisiones tomadas por el Departamento de Estado de los EE UU, el ministerio de Asuntos Exteriores de Gran Bretaña y el parlamento holandés aprobadas en 2011 que niegan el visado de entrada a casi 60 funcionarios rusos a los que se considera participantes en la muerte de Serguéi Magnitski, acaecida como resultado de la inactividad de las instituciones".

Paralelamente, la Asamblea parlamentaria "propone a las autoridades rusas colaborar con los institutos internacionales en la investigación de la muerte de Magnitski y la publicación de un informe público".

"Hoy, como parlamentarios representantes de todos los países de la OSCE, enviamos una señal muy clara de apoyo a los valores democráticos y a los derechos humanos”, dijo Soares desde la tribuna. “Los parlamentos nacionales deberían tomar medidas y aplicar sanciones en los visados y prohibir la entrada de aquellos que violan los derechos humanos, para que no puedan disfrutar del lujo de hacer viajes al extranjero y tener dinero en nuestros países".

"Creo que esta resolución es prorusa ya que tiene en cuenta el futuro de Rusia y los intereses de la gente que vive allí", declaró desde la tribuna el representante de la delegación americana, el excandidato  presidencial, el senador John MacCain.

La delegación rusa no estuvo de acuerdo con el senador, sus miembros se manifestaron en contra de la aprobación del documento, afirmando que las quejas contra la justicia rusa son infundadas: "Rusia tomará todas las medidas para que una situación como la de la muerte de Magnitski no se vuelva a repetir", escribe RIA Novosti, citando las declaraciones de un representante de la delegación sin especificar. Moscú, mientras tanto, culpa a los europeos de arrogancia y de despreciar la presunción de inocencia: "La resolución es apresurada y peca de imprecisión y falta de datos objetivos en los puntos 6 y 9, relativos a la investigación del caso Magnitski. Además, el autor del artículo, el señor Soares, se arroga poderes de juez", dice este mismo interlocutor.

Magnitski murió en noviembre de 2009 en una celda de aislamiento. Según la versión oficial sufrió una 'insuficiencia cardiaca'. Pasados 20 meses, las autoridades judiciales rusas encargadas del caso de la muerte del abogado consideraron culpables solo a dos personas, la antigua médico de la caŕcel, Larisa Litvinova, y su colega en la enfermería de la prisión 'Butirka', Dmitri Kratov. Litvinova fue exonerada de responsabilidad por el tribunal, mientras que el caso de "negligencia con resultado de muerte por imprudencia" de Kratov todavía no ha sido cerrado.

El artículo original fue publicado en Gazeta.ru.