La dirección de la selección americana no se fijó en Becky Hemmon hasta el momento en el que la deportista llegó a Rusia. A pesar de que hacía unos cuantos años que era una de las mejores jugadoras WNBA,  y que siempre jugaba en el 'All Stars', nunca la seleccionaron para el equipo nacional de EE UU.  

Poco antes de las Olimpiadas de Pekín 2004, Rebecca firmó un contrato con el CSKA de Moscú. A pesar de que normalmente el procedimiento para conseguir la ciudadanía se alarga hasta cinco años, en el caso de Rebecca se necesitó menos de uno. Vladímir Putin, que hacía poco que había otorgado el título de maestro emérito del deporte de la Federación Rusa al baloncestista campeón de Europa 2007 Jon Robert Holden, no pudo negarse.

Nunca se me había pasado por la cabeza que algún día competiría con Rusia. Todo fue de forma espontánea. Cuando empecé a jugar con el CSKA de Moscú, la dirección del club me ofreció hacerme el pasaporte ruso y la posibilidad de jugar también en la selección en las Olimpiadas”, declaró Hammon.

La noticia fue recibida con hostilidad en EE UU. En la televisión no paraban de hablar de la decisión 'de una americana no patriota' que tras recibir educación en su país, se pasó al adversario en un momento muy decisivo.

Muchos conocidos se llevaron las manos a la cabeza. Hablé mucho con mis padres. Pero ganar una medalla olímpica fue lo mejor para mí. A pesar de todos los problemas y discusiones, jugar en Pekín fue una decisión correcta ”.

En la selección de Rusia, que durante muchos años no había tenido una jugadora con tanto talento, Becky gustó mucho. En los Juegos de 2008, en el Campeonato de Europa de 2009 y en el Campeonato del Mundo de 2010, los entrenadores organizaron el juego del equipo exclusivamente a través de sus manos.

Mi trabajo no sólo consiste en marcar puntos y ganar partidos. También se trata de ser un ejemplo para los fans, sobre todo para las chicas que son hinchas de la selección”.

En Londres volverá a defender los colores de la selección rusa. La baloncestista está contenta que las cosas hayan ido así. El último año lo ha pasado entre Orenburg y San Antonio.

En Estados Unidos está mi casa, es evidente que me gusta estar allí donde vive mi familia y donde crecí. Me siento lo suficientemente a gusto en ambos países. Pero al final del día, cuando se ha acumulado el cansancio, pienso que me gustaría encontrarme en América”.

Hammon tiene una relación muy buena con todas sus compañeras de selección.

Soy amiga de Ilona Korstin y Katia Lisinoi. En general, tengo muy buena relación con todas las chichas. Todas hablan inglés, así que puedo compartir con ellas mis secretos profesionales”.  

La norteamericana ve que la selección rusa tiene muchas posibilidades en las Olimpiadas de Londres.

Tenemos que jugar mejor que en Pekín. Si llegamos a la final significará que nos estamos moviendo en la dirección correcta. Tenemos un colectivo estupendo y podemos superar todas las fases del torneo. Rusia ocupa un lugar especial en mi corazón. Aquí tengo muchos conocidos y amigos que me apoyan. Haré todo lo que esté en mis manos para que el palmarés de la selección rusa tenga una medalla más”.

Durante el torneo la selección de Rusia podría encontrarse con la de EE UU, considerada una de las favoritas. Sin embargo la jugadora de la selección rusa no pierde el optimismo.

En el partido contra EE UU entregaré toda mi energía y todas mis fuerzas para conseguir la victoria. Estando aquí nunca he mirado atrás y no lamento no formar parte de la selección estadounidense”.

Un tenista ruso-estadounidense

Otro representante de la selección de Rusia con pasaporte norteamericano es el tenista Álex Bogomólov a quién la tradición olímpica le viene de familia. Su abuelo, Yuri Predeja, entrenó a los campeones olímpicos de balonmano, y su padre, del mismo nombre, fue un popular jugador de tenis que además entrenó al campeón olímpico Evgueni Kafelnifkov.

Bogomólov padre se fue a trabajar a Miami y se llevó a su familia. Después regresó, pero su mujer e hijos se quedaron en EE UU. Además Álex se convirtió en una joven promesa del tenis en EE UU. A los 15 años ganó a Andy Roddick en una final del campeonato juvenil.

A los 21 años Álex se casó, pero se divorció al cabo de dos años de la que se convertiría en estrella de Playboy, Ashley Harkleroad, y que entonces era una promesa del tenis. El matrimonio infeliz lo confundió. Perdió la cabeza y casi se olvidó del tenis, reapareció en las noticias debido a dos episodios: un escándalo de dopaje con medicamentos para asmáticos y su victoria en la 'Batalla de los sexos', un torneo en el que jugaban hombres y mujeres. Su segundo matrimonio con una brasileña y el nacimiento de un hijo le devolvieron el gusto por el juego y su ranking empezó a mejorar.

Sin embargo, el verano pasado todavía no había ningún tipo de alusión a un posible cambio de ciudadanía. Álex había finalizado la temporada anterior en un respetable puesto 33, tras conseguir unas cuantas victorias en grandes torneos. Al final de la temporada 2011 se llegó a un acuerdo para cambiar la ciudadanía, una decisión que parecía ambigua. Y sólo ahora empezamos a asociar el rostro de Bogomólov con la selección rusa y ahora es indispensable tanto para la Copa Davis como para las Olimpiadas. Los estadounidenses exigieron 75.000 dólares por el 'rescate' del tenista.

Este problema también se resolvió”, reconoce Bogomólov. “Siendo honestos, considero que las exigencias de los estadounidenses eran justas. Invirtieron muchos medios en una etapa de mi carrera, por eso no veo nada de malo en el hecho que ahora se lo haya tenido que devolver”.

El caso de Bogomólov se ha convertido en un precedente en el mundo del tenis. ¿Por qué un norteamericano acomodado se mudó a la selección de Rusia?

Tengo 29 años y no podría competir en la Copa Davis y todavía menos en las Olimpiadas con la selección de EE UU. Mi padre deseaba que algún día yo pudiera competir en unos Juegos Olímpicos. Ahora puedo realizar su sueño”.

Álex confía en que podrá conseguir un trofeo para Rusia, a pesar de que en el palmarés de la selección masculina de tenis solo haya tres medallas olímpicas.

Familia de deportistas

Hace poco me enteré que además de mi abuelo, que fue jugador de balonmano, también tuve una bisabuela por línea materna que en su tiempo compitió en unas Olimpiadas. Hacía atletismo. Resulta que soy el tercer deportista olímpico en mi familia. No hay ningún problema de motivación. Malo es el soldado que no sueña en ser general. Cualquier tenista puede ganar unas Olimpiadas. No soy una excepción. Pondré todas mis fuerzas al servicio de la victoria”.

Tras perder en la primera ronda del torneo de Wimbledon, Bogomólov tendrá más tiempo para prepararse para los Juegos Olímpicos. Si eso le ayudará o no, lo veremos en agosto.

Además de Rebecca Hammon y Álex Bogomólov competirán en la selección de Rusia los siguientes deportistas nacionalizados: el australiano Víctor Chistiakov (atletismo); el alemán Serguéi Litvinov (atletismo); la turca Tatiana Polnova (atletismo); la lituana Donata Rimshaite (pentatlón); el uzbeko Antón Rajov (remo y piragüismo); la kazaja Marina Perepélkina; el moldavo Dmitri Tarabin; dos representantes de Ucrania, Dmitri Muserski (voleibol) y Natalia Goncharova (voleibol); tres de Bielorrusia, Alexánder Lesun (pentatlón), Yulia Alipova (tiro olímpico) y Alexánder Butko (voleibol).