¿Qué objetivo tiene su visita a Moscú?


He sido invitado a Moscú por el viceprimer ministro, Dmitri Rogozin. Estuvimos juntos en el foro internacional ?Tecnología en la industria automovilística 2012' en Zhukovski. Como director de la delegación de la OTAN participé en la mesa redonda dedicada a la cooperación en tecnología militar entre Rusia y la Alianza del Atlántico Norte.

¿Cuál es la opinión que se ha hecho del potencial militar ruso? ¿Se puede apreciar un progreso en los últimos años?


Difícilmente podría hacer una apreciación correcta después de haber estado aquí tan solo unos días. Lo más que puedo hacer es hablar basándome en la intuición. Los países de la OTAN están ahora mismo reconstruyendo y consolidando sus capacidades de defensa dentro del recorte general en los presupuestos militares. El programa ruso de modernización en tecnología militar es a gran escala, ambicioso y tiene previstas unas importantes inversiones en complejos de investigación militar. Es una tarea bastante complicada en el contexto de la crisis económica y por eso todavía es pronto para sacar conclusiones, pero me parece que la reforma va en la dirección correcta, consolidando las posibilidades de defensa y poniendo el acento en la aviación estratégica.

La OTAN intenta que todos los miembros gasten un 2% de su PIB en defensa. Los EE UU gastan dos veces más y los gastos de los miembros europeos de la Alianza apenas llegan a la cifra exigida. ¿Se mantendrá este desequilibrio?


Este desequilibrio es consecuencia de decisiones tomadas a nivel nacional. Es difícil decir cómo se desarrollará la situación en el futuro, ya que teniendo en cuenta lo impredecible de la evolución de la crisis económica, no está claro cómo serán los presupuestos de defensa de cada uno de los países. Nosotros seguimos adelante con las consultas sobre cómo aumentar el gasto en defensa a largo plazo, pero para esto necesitamos tiempo.

¿En qué esferas invertirán los países de la OTAN, sin tener en cuenta los recortes en el presupuesto, en el ámbito de la tecnología antimisiles, en la defensa informática?


En primer lugar, los miembros de la OTAN gastarán sus presupuestos militares en la lucha contra las amenazas a la seguridad, vengan de donde vengan. En cada país son diferentes. Por eso la Alianza realiza constantemente una valoración conjunta de las amenazas a las que nos enfrentamos hoy mismo y en el futuro cercano. Es evidente que entre las áreas prioritarias actuales podríamos citar la tecnología antimisiles y la defensa informática. 

Algunos miembros de la Alianza están inquietos por la entrega de tecnología a Rusia. ¿Qué piensa usted de esto?


Aquí no estamos hablando de entrega de tecnología de la OTAN a Rusia, sino de cooperación bilateral con la Federación rusa en la que participan miembros de la Alianza. Hacen esto de acuerdo con la legislación internacional. Y a diferencia de, por ejemplo, la Unión Europea, donde la transmisión de tecnología se regula por normas generales, la OTAN no puede influir en las decisiones soberanas de los países que forman parte de la misma. Por otro lado, como Rusia y la OTAN no representan una amenaza el uno para el otro y son socios, no hay ningún problema para el intercambio de tecnología.

¿Hay intranquilidad en la Alianza del Atlántico Norte en cuanto al desarrollo de nuevas tecnologías en misiles por parte de Rusia?


La OTAN ve a Rusia como un socio y no como una amenaza, por eso en la Alianza no hay ninguna preocupación en cuanto al desarrollo de la tecnología de misiles. Es una parte importante de la estrategia nacional de las capacidades de defensa. La amenaza surge de los países donde esta tecnología se desarrolla al mismo tiempo que los programas nucleares. La obtención de tecnología de misiles nucleares por parte de gobiernos más allá de los límites de la zona euroatlántica es un reto para todos, así como una importante razón para la necesidad de la cooperación entre Rusia y la OTAN.

¿Qué papel jugará la colaboración de la Alianza con Rusia?


Ante todo se trata de hacer una valoración común y a tiempo de las amenazas a la seguridad y sobre cómo enfrentarlas. Tenemos una experiencia positiva de colaboración en Afganistán y nos acercamos juntos al límite del año 2014, cuando el ISAF (Fuerza Internacional de Asistencia para la Seguridad) retire finalmente su contingente de allí. Hay ejemplos de cooperación en el mar, por ejemplo, hace poco los buques de las armadas de la OTAN hicieron una visita a San Petersburgo. Constantemente se están haciendo consultas al Consejo Rusia-OTAN. La cooperación tecnológico-militar se ve prometedora. La OTAN siempre intenta desarrollar las áreas necesarias en el momento necesario y hay muchas cosas que podemos hacer juntos, reforzando la confianza mutua.

Artículo publicado originalmente en Kommersant