Queda menos de un mes para que el reparto de medallas empiece a convertirse en un pulso a escala mundial y para que millones de espectadores lo sigan. Tal magnitud no ha pasado desapercibida para Mijaíl Kursinovich, el ambicioso  presidente de Bosco, una compañía que fundó en 1991 con las cenizas de la URSS todavía calientes.

“Siempre es un desafío dar con una equipación que una no solo a 1.000 atletas, sino también a 140 millones de rusos”, explica Kursinovich, para quien la expresión 'eres lo que vistes' es más cierta que nunca durante unos Juegos Olímpicos que convierten a los deportistas en un escaparate del país gracias al poder global de la televisión. Solo durante la ceremonia de apertura habrá 4.000 millones de personas pendientes.


Kursinovich no quiere malgastar esa atención y por eso aspira a dejar huella y marcar tendencia. Sus diseñadores, la mayoría ubicados en Italia, tenían orden de apostar por una línea que fuese inmediatamente reconocible como rusa y perteneciente a la marca Bosco. Su sueño es romper las fronteras y tutear a otros fabricantes como Adidas o Nike.

“Somos rusos y no nos avergonzamos de serlo”, explican fuentes oficiales de Bosco. Eso explica el rojo y blanco y la presencia de criaturas mitológicas como el pegaso en los estampados. Pero para no quedarse solo con el sabor a pasado imperial y tradición heráldica, los pegasos forman, junto con otras figuras mitológicas, las letras R y U, que aparecen juntas conformando “.ru”, el dominio oficial en internet de un país que ya es el primero de Europa en número de internautas.


“Es un día emocionante, solo cuando pasas a buscar el uniforme te das cuenta de lo cerca que estás de los Juegos Olímpicos”, confesaba el pasado viernes Natalia Ishenko, miembro del equipo ruso de Natación Sincronizada. Con ella había nombres estelares del olimpismo ruso como Larisa Latínina, Galina Gorojova, Irina Rodnina, Alexéi Nemov, Svetlana Zhurova y Evgueni Kafélnikov. Con sus manos Natalia acariciaba las prendas rojas y blancas que vestirá en el podio si logra una medalla. Serán solo unos segundos, pero quedarán grabados para la historia y llegarán a cada rincón del planeta. Para ese momento se ha concebido esta 'magia rusa'.

Fuente: Bosco.

La equipación más elegante del kit ruso consiste en una chaqueta, un sombrero de ala ancha, pantalones anchos y mocasines, rescatando así una época pasada para traerla al siglo XXI con un moderno giro marca de la casa. Tal vez no acierten siempre, peor no dejan indiferente al
que se quiera fijar.

España, vestida por rusos


Bosco se encarga también de diseñar las equipaciones de las selecciones de Ucrania y España. En este último país los detalles que se han conocido de los uniformes han causado polémica entre
diseñadores y aficionados en general.

El marcado sabor ruso de algunas prendas dirigió todas las miradas al Comité Olímpico Español, que admite a la hora de escoger a Bosco pesó la cantidad de dinero que los rusos pusieron sobre la mesa para vestir al equipo español. Desde Madrid, un portavoz oficial se negaba a confirmar o desmentir que hayan reclamado a Bosco un cambio en los uniformes tras la polvareda suscitada por las críticas de modistos y ciudadanos anónimos.

La consigna dada desde Madrid a la empresa rusa es mantener silencio hasta que las prendas definitivas se dejen ver en una presentación que debería haberse producido hace días. Estaba prevista para finales de junio, según apuntó un portavoz de Bosco a principios de mes.

Después de que la empresa se protegiese de la polémica diciendo que los uniformes que habían trascendido a la opinión pública en mayo no eran los definitivos, la curiosidad se ha multiplicado. España quiere saber cómo quedarán sus deportistas tras ser vestidos por manos rusas. El rojo y el amarillo se hacen esperar, aunque todos esperan que no se queden por el camino.