Don Raúl Moreno lleva cuarenta años liando puros en la calurosa ciudad de San Andrés Tuxtla, la capital mexicana del tabaco. 

Cada mañana, este maestro del puro se despierta en medio del clima tropical de San Andrés, en el estado mexicano de Veracruz, para trabajar en su pequeño taller, desde donde crea Robustos, Churchills o Coronas de excepcional calidad que llegan a medio mundo.

Y sorprendido, don Raúl, que lleva toda la vida ha trabajado en el mundo del tabaco y que lo ha visto casi todo, explica mientras nos prepara una panetela: “Hay clientes que me han pedido cajas de puros para enviar a Rusia. Los venden todos. Es curioso”.

En pleno auge de su economía, Rusia se está volviendo uno de los principales destinos para el mercado mundial del tabaco de lujo. 

Un mercado supercompetitivo, dominado por monopolios y pequeñas marcas boutique, que ofrece lo mismo que hace cuatrocientos: placer que se diluye en humo y un cierto status asociado con la riqueza.

Fuente: Servicio de prensa.

Nick Perdomo, presidente de Tabacalera Perdomo, una marca de puros norteamericana cuya sede está en Florida, explica a Rusia Hoy: “Me atrevo a decir que Rusia es hoy uno de los mercados con más rápido  crecimiento para todo el segmento de puros”.

En este país, pero también en otros miembros de la antigua Unión Soviética, el éxito económico y el afán por enseñarlo ha llevado a las productoras de todo el mundo a desembarcar con fuerza para ofrecer todo tipo de tabacos de enorme calidad y precios altos.

Pues los puros son un producto de lujo y los productos de lujo funcionan bien en Rusia. 

Los años 90, con la apertura del país al capitalismo y la aparición de las primeras fortunas, supusieron el primer auge del tabaco en Rusia. 

Este año se espera superar en el país la venta de más de dos millones de puros hechos a mano.

Después de China, Rusia es el mercado con mayor crecimiento del mundo, y el undécimo a nivel mundial. Comienza a acercarse a destinos más establecidos, como España, Francia o Italia.

El 70% de los puros que se venden en Rusia son cubanos, y el resto corresponden a tabacos dominicanos, nicaraguenses, hondureños, brasileños o mexicanos.

En el país hay aproximadamente unos 600.000 fumadores de puros, la mayoría de los cuáles son hombres y tienen entre 30 y 65 años. Cohiba es, desde luego, la marca más vendida en Rusia, como en muchos otros países.

Cohiba, el epítome de los puros cubanos, es una marca propiedad de Habanos S.A., la empresa que controla el monopolio del tabaco de la isla caribeña. Pertenece en un 50% a Altadis, la antigua Tabacalera de España (y que a su vez es propiedad de la multinacional Imperial Tobacco, que cotiza en la bolsa de Londres).

En Rusia, donde hay muchas menos restricciones al consumo del tabaco que en otros países de Europa, Habanos S.A. cuenta con sus propias cavas (tiendas de puros), la mayor parte de las cuáles están en Moscú y en Stan Petesburgo.

Allí, un puro de la gama robusto cuesta unos 240 rublos de media (más o menos, ocho dólares)

En Rusia, Habanos S.A. confía para la distribución exclusiva de sus productos en la empresa Infifon, que cuenta con casi un 50% de todo el volumen de ese mercado, y que también controla la distribución exclusiva de puros habanos en Bielorrusia, Georgia, Uzbekistán, o Moldavia, entre otros países, según fuentes de la misma multinacional.

Rusia siempre tuvo acceso a puros cubanos que, como consecuencia del embargo económico, llevan prohibidos en Estados Unidos desde 1961. Y eso ha marcado el auge reciente del tabaco en este mercado.

“Nuestras ventas se han doblado en Rusia en los últimos tres años”, explica Perdomo.

Sin embargo, no todo el tabaco de Rusia es cubano. 

En una entrevista con Rusia Hoy, María Fernanda Turrent, representante de Tabacalera Alberto Turrent, que es la principal marca de puros de México desde hace más de 100 años, y dueña de la respetada marca Te Amo, nos explica: “Nuestra exportación a Rusia es relativamente nueva, tendrá alrededor de seis años y aunque se empezó con cantidades pequeñas - 20.000 ó 30.000 puros anuales - actualmente se exportan alrededor de 100.000 puros al año, dado el crecimiento del gusto por el puro en dicho país”.

En Rusia, donde el tabaco fue introducido por el propio Zar Pedro el Grande, los puros han abandonado el aura de 'nuevo rico' para convertirse en un mercado fuerte y sofisticado, donde nacen tiendas y clubes de puros, donde hay revistas especializadas y donde existe, incluso, una fábrica de puros nacional, la Pogar Tobacco Factory, que se encuentra en la ciudad de Bryansk y que fue fundada en 1915.

Fred Rewey, presidente de la Nomad Cigar company, cuenta desde Estados Unidos: “Rusia es uno de los mercados emergentes donde se venden de verdad cigarros premium. Y eso se debe a dos factores: a un incremento en la popularidad del puro y a la necesidad de puros más asequibles en algunos países”.

Es más que posible que los puros de don Raúl, desde su pequeño y exquisito taller en pleno clima tropical mexicano, continúen llegando, junto a muchos otros millones, a Rusia, el mercado emergente del tabaco. 

Y que muchos consumidores rusos disfruten con su sabor, su aroma y, por supuesto, su humo.