La enfermedad del sistema

Víctor Ivanov es el Director del Servicio Federal de Control de Tráfico de Estupefacientes de la Federación Rusa. Entre otras cosas, se dedica a buscar aliados  lejos de Rusia, porque está seguro de una cosa: es inútil tratar de combatir el tráfico en sí. Si se le cierra una puerta a la droga, esta será capaz de abrir otra gracias al dinero. De modo que se necesita ir a la raíz del problema. Y una de estas 'raíces', denominada por Ivanov 'Centro Planetario de Producción de Droga', se encuentra en Latinoamérica. Precisamente por eso antes de llegar a Argentina, Ivanov fue a Perú y después partió a Brasil.

Según datos aportados durante la charla del 27 de junio, actualmente Rusia es parte del 'triste trío' de países líderes en el consumo de heroína. A su vez, Argentina comparte con Brasil los dos primeros lugares en cuanto al consumo de cocaína en América Latina.

De modo que no es de extrañar que participaran figuras de tanta envergadura como como el exministro de Relaciones Exteriores de Argentina, el economista Adalberto Rodríguez Giavarini o Juan Félix Marteau, Director del Posgrado en Prevención Global de Lavado de Activos y Financiación del Terrorismo en Universidad de Buenos Aires.

Según lo expuesto por Ivanov, los flujos de estupefacientes producen una especie de 'esclavitud vergonzosa'. Los dos centros mundiales de producción son América del Sur y Afganistán.

El centro afgano se especializa básicamente en heroína (550 toneladas al año), mientras que el sudamericano lo hace en cocaína (950 toneladas anuales). Lo más grave del asunto es que con la palabra 'esclavitud' el ministro ruso no se refiere tan solo a la dependencia fisiológica que tiene un consumidor de drogas sino a la dependencia que desarrolla el sistema financiero mundial ante los narcodólares que suplen la falta de liquidez, sobre todo en tiempos de crisis.

Los causas para la continuidad del narcotráfico

“Existen tres tipos de móviles que aseguran la continuidad del narcotráfico: el fisiológico, el monetario y el financiero a nivel mundial”, explicó Ivanov en respuesta a una de las preguntas tras la charla.

“El fisiológico representa solo una parte de la demanda. Para luchar contra este aspecto pueden ser útiles las medidas educativas, por ejemplo. Pero hay que considerar también la demanda de ganancias que existe por parte de redes de distribución o de los mismos productores.

Y aun más importantes son los requerimientos del sistema bancario internacional. El dinero requisado por la justicia es un porcentaje ínfimo en comparación con los giros que quedan dentro, 'lavados'. De esta manera en los años 2008-2009, en plena crisis, el sistema bancario absorbió 352.000 millones de narcodólares. Es un tema que toqué en enero de este año en Davos. Estas suposiciones fueron ampliamente compartidas por el Foro”.

Dos días después, cuando se disponía para tomar el vuelo a Brasil, Rusia Hoy tuvo la oportunidad de preguntarle cuál sería la solución para neutralizar este último móvil del narcotráfico.

“La clave está en la cooperación mundial y en un esfuerzo consolidado. Las medidas de fuerza no demostraron demasiada eficacia. El sistema neoliberal está enfermo, y la prueba es el déficit permanente de liquidez que sufren los bancos. Esto se explica por falta de productos y servicios reales, que puedan generar una financiamiento igualmente real.

Víctor Ivanóv es ingeniero electromecánico de profesión. En 1977 se incorporó a la KGB. En 1987-1988 trabajó en Afganistán, donde tuvo la oportunidad de conocer de primera mano el tema de la producción y tráfico de drogas. Entre 2000 y 2004 fue vicedirector de la Administración presidencial.  Posteriormente fue asistente del Presidente. El 15 de mayo de 2008 fue designado Director del Servicio Federal de la Federación Rusa para el Control del Narcotráfico. Y poco después, por decreto presidencial, pasó a ser miembro del Consejo de Seguridad de la Federación Rusa. Ivanov ha sido distinguido con varios premios, incluyendo la Orden de Mérito a la Madre Tierra en segundo y cuarto grado, así como la Orden de Honor.

Nuestra propuesta del desarrollo alternativo implica, entre otras cosas, una estimulación intensiva de lo que podríamos llamar 'la nueva industrialización', que además de la producción industrial abarca la agricultura y una reestructuración bancaria. Creemos que sería provechosa una política estatal proteccionista hacia el campesinado, una  mayor diversificación del trabajo y una línea divisoria entre la banca comercial y la de inversión”.

La experiencia argentina

 

 En su corto paso por Argentina Víctor Ivanov se reunió con miembros del Ministerio de Seguridad, en cuya competencia se encuentran la Policía Federal, la Gendarmería y otras instituciones responsables del orden público y el cumplimiento de la ley. También se reunió con el jefe de la Secretaria de Programación para la Prevención de la Drogadicción y Lucha contra el Narcotráfico (SEDRONAR), Rafael Bielsa, cuyas apreciaciones y pronósticos en cuanto a la situación en la región coincidieron bastante con los del Ministro ruso.

“Alcanzamos a tratar una amplia gama de cuestiones”, comunicó a Rusia Hoy Víctor Ivanov. “Esperamos firmar pronto un acuerdo que nos permita trabajar juntos y que está dirigido a la colaboración que Rusia podría prestarle a Argentina a la hora de entrenar el contingente policial antidrogas”.

El ministro ruso recalcó que cualquier proyecto de lucha contra los estupefacientes  tiene que incluir necesariamente programas de desarrollo social y un reforzamiento del rol del Estado como protector y regulador de los procesos socioeconómicos. “Eso, entre otras cosas, significa un rotundo 'no' a la legalización”.