"A pesar de lo ocurrido hay posibilidades de sopesar las consecuencias y a eso es precisamente lo que instamos a nuestros colegas legisladores americanos", dijo.

"Tendrá un efecto extremadamente negativo en nuestras relaciones. Estamos profundamente indignados de que, en contra de la sensatez y a pesar de las señales enviadas por  Moscú sobre lo contraproducente de semejantes pasos, continúe la tramitación de la 'ley Magnitski", dijo Riabkov.

Según sus propias palabras, la respuesta por parte del lado ruso no tiene porque ser obligatoriamente equivalente.

"No es nuestra elección, la respuesta no tiene por qué ser equivalente, también puede ser asimétrica. Será equivalente, pero habrá también otro tipo de medidas sobre las que todavía resulta pronto para hablar",  añadió.

Riabkov expresó la esperanza de que prevalezca la sensatez en sus colegas americanos, aunque en el estadio actual es complicado juzgar cuál será el siguiente procedimiento en el trámite de la 'ley Magnitski'.

El pasado 26 de junio, el Comité internacional del Senado y del Congreso de los EE UU aprobó un proyecto de ley para introducir sanciones en los visados de los funcionarios rusos supuestamente implicados en la muerte de Serguéi Magnitski en 2009. La decisión del Comité fue la esperada ya que tanto los republicanos como los demócratas se habían pronunciado a favor del proyecto de ley.

La 'lista Magnitski' fue el único tema del día en la reunión del Comité. Además, los senadores apoyaron una enmienda para que la administración americana revise anualmente la información clasificada adjunta a dicha ley. Entre la información se encuentra la lista de las personas sancionadas.

Por su parte, Rusia ya ha declarado que en caso de que se apruebe la ley sobre la 'lista Magnitski' aplicará medidas de respuesta.

El caso Magnitski

En noviembre de 2009 el auditor Serguéi Magnitski murió en una celda de aislamiento en una cárcel de Moscú. Era colaborador del fondo de inversión Hermitage Capital Management y llevaba a cabo una investigación sobre un caso de evasión de impuestos por valor de cientos de millones de dólares. Su muerte tuvo una gran resonancia pública, tanto en Rusia como en Occidente. El senador norteamericano Benjamin Cardin redactó la llamada 'lista Magnitski', en la que había funcionarios rusos que supuestamente habían participado en el asunto.

Los parlamentarios americanos críticos con Rusia pretendían utilizar la 'lista Magnitski' como una método de presión al gobierno ruso que, en su opinión, no respeta los derechos humanos. Para los congresistas conservadores, la aprobación de esta ley es la condición para la abolición de la enmienda de comercio discriminatoria Jackson-Vanik, que la administración de Obama lleva año y medio intentando conseguir en el Congreso.

El proyecto de ley sobre la 'lista Magnitski' ha ralentizado enormemente la derogación de la enmienda al comercio Jackson-Vanik, aprobada por el Congreso en 1974 y que introducía limitaciones al comercio con la URSS. La razón para la aprobación de la enmienda fue la ausencia del derecho a la emigración en la Unión Soviética. Aunque sigue vigente formalmente con Rusia. Desde 1989 los EE UU anualmente aprueban moratorias sobre su aplicación, aunque el Congreso no la ha derogado oficialmente. La actual administración ha prometido en multitud de ocasiones conseguir la derogación de la enmienda.

Artículo publicado originalmente en RIA Novosti.