El líder ruso visitó Belén por la mañana, en la segunda jornada de un breve viaje por Oriente Medio que comenzó el lunes en Israel y terminará en Jordania, país al que se dirigió esta la tarde a través del paso fronterizo de Allenby.

El estancado proceso de paz con Israel y la cooperación ruso-palestina en varios campos centraron la reunión de los dos dirigentes.

En lo referente al conflicto entre israelíes y palestinos, Putin mostró su oposición a las "acciones unilaterales" y pidió a ambas partes un "mayor compromiso" para encarrilar un proceso negociador, a la vez que alabó la "responsabilidad" demostrada por Abás en los últimos años.

También expresó su "preocupación" por la situación humanitaria en los territorios palestinos y se comprometió a ayudar para aliviarla, al tiempo que prometió estudiar, dentro de sus marcos presupuestarios, la concesión de becas de estudios universitarios a alumnos de Cisjordania y Gaza.

Abás, que lo recibió con honores militares en el palacio presidencial de Belén (Muqata), dijo haber discutido con Putin el problema de los asentamientos judíos, que calificó del "mayor obstáculo para el proceso de paz".

El presidente palestino también solicitó ayuda a Rusia para lograr que Israel deje en libertad a presos palestinos que cumplen condena desde antes de 1994, cuando se creó la ANP a raíz de los acuerdos de Oslo.

En línea con una iniciativa propuesta por Rusia en el pasado, Abás recalcó la necesidad de convocar una nueva conferencia internacional en Moscú para relanzar el proceso de paz, una idea acordada por ambas partes hace varios años pero descartada de la agenda internacional.

La Federación Rusa integra junto con Estados Unidos, la Unión Europea (UE) y la ONU el denominado "Cuarteto para Oriente Próximo", que desde hace años trata de mediar para que israelíes y palestinos reanuden el diálogo con el objetivo de poner fin al conflicto y se pueda establecer un estado palestino independiente.

El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, manifestó el lunes a Putin que estaría dispuesto a entrevistarse con Abás en el lugar que éste desee, un testigo que el líder palestino no piensa recoger mientras Israel no cese la construcción en los asentamientos judíos.

"Las negociaciones son la única vía para conseguir la paz con Israel", insistió Abás, pero explicó que no retornará a ellas mientras ese país siga apoderándose de tierras palestinas.

En la reunión celebrada en Belén, Abas y Putin abordaron, asimismo, la división entre los palestinos, que según el presidente de la ANP no se solucionará mientras no se fije una fecha para celebrar elecciones legislativas y presidenciales.

Putin se entrevistó con Abás tras visitar de forma privada la Basílica de la Natividad, lugar del nacimiento de Jesús según la tradición cristiana, y después inauguró un nuevo centro cultural-científico que cuenta con el apoyo de Rusia.

La ciudad palestina se vistió de gala para recibir a un presidente que ya estuvo en los territorios ocupados en 2005, y las calles de la ciudad que conducen al palacio presidencial estaban decoradas con las banderas rusa y palestina.

Las principales vías de la ciudad, a la que Putin llegó con retraso, estuvieron fuertemente custodiadas por las fuerzas de seguridad palestinas a lo largo de toda la visita.

Otro de los temas que ambos presidentes abordaron fue el proceso de reforma en varios países árabes de la región.

La agencia palestina "Maan" relaciona el periplo que el dirigente ruso realiza por Oriente Medio con el deterioro de su imagen y la de su país por el apoyo al régimen del presidente sirio Bachar el-Asad. EFE