La segunda estimación del comportamiento del PIB en el primer trimestre de 2012 según el Rosstat, cuya publicación estaba prevista para el 14 de junio, al parecer ya se había incluido entre los materiales para la reunión del gobierno del mismo día: conforme a los documentos del Ministerio de Finanzas, publicados en el sitio web del Gobierno Federal y concernientes a la ejecución del presupuesto en el primer trimestre, el PIB creció en un 4%, mientras que la primera estimación del Rosstat era del 4,9%.

 

La diferencia es bastante significativa, incluso teniendo en cuenta que en el pasado mes el Ministerio de Economía ofreció valoraciones menos optimistas de la dinámica del PIB para enero-marzo. En vista de que el gobierno revisó también a la baja los datos del déficit presupuestario, no estamos hablando de la revisión del volumen de las exportaciones netas sino de la de las expectativas de consumo privado. Los analistas de ING Rusia sugieren que las nuevas cifras del Rosstat se basan en la revisión a la baja de las estimaciones de las existencias y de las inversiones.

 

Sea como sea, en la situación actual, la rebaja en la valoración de las tasas de crecimiento puede agudizar en el seno del Gobierno la polémica en torno a la política de estimulación del crecimiento económico: el Ministerio de Economía recibirá argumentos complementarios del Ministerio de Finanzas en esta discusión.

 

La contribución de los gastos estatales en el crecimiento del PIB durante el primer trimestre se estima próxima a cero, en lo cual coinciden tanto el ING como la mayoría de analistas. Sin embargo, esto apenas va a detener a los partidarios rusos de que se apliquen medidas análogas a la 'flexibilización cuantitativa' de la UE y de los Estados Unidos, ya que los críticos de 'una restricción excesiva del Banco Central', y por tanto de una 'restricción de la liquidez' por el regulador en la política monetaria y crediticia están en claro ascenso desde principios del 2010.

 

El 13 de junio, en una rueda de prensa en Moscú, Antonio Spilimbergo, jefe de la misión y consejero del departamento europeo del Fondo Monetario Internacional, hizo una declaración bastante inesperada: los expertos del organismo mundial consideraban del todo positivo que se endureciera la política crediticia y monetaria.

 

El FMI confirma la previsión de la dinámica anual del PIB de Rusia para 2012 en un 4% (las estimaciones del Ministerio de Economía son inferiores, del 3,4 %) y considera que, después de la crisis, la economía de Rusia se ha recuperado y funciona a “un nivel casi análogo al potencial y quizás incluso superior”. En esencia, planea la hipótesis sobre el riesgo de recalentamiento de la economía: las perspectivas de crecimiento a medio plazo son limitadas.

 

A todas luces, el FMI hacía referencia precisamente a la estimación del comportamiento del PBI por parte del Rosstat. Sin embargo, la mera sugerencia de que estimular el crecimiento puede conducir a una situación con características de recalentamiento es sintomática, dado que el clásico calentamiento se suele asociar a las entradas de capital y no a su salida, que es lo que se ha observado así como una vertiginosa actividad de inversiones.

 

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