Según la encuesta, en lugar de hacer que su dinero trabaje para ellos desde los confines seguros de las instituciones financieras, últimamente hasta los ahorradores más calculadores han estado evitado los bancos y manteniendo el dinero en efectivo en casa. Además, no se trata solo de monedas de diez centavos bajo el sofá, actualmente la población rusa tiene enormes colecciones de billetes  metidos en cajones, huchas y bajo los colchones.

El número de rusos que prefieren dejar sus ahorros en casa y no en las cuentas de ahorros ha crecido del 21% en 2010 al 29% en 2012, lo que supone un aumento del 8% en dos años.

Hay un fuerte contraste con los resultados de la encuesta anterior, realizada en 2009, cuando el 35% de los encuestados dijo que prefería confiar en el sistema a la hora de guardar sus ahorros. Hoy en día, solo el 27% de los encuestados prefiere usar los servicios de los bancos. Antes de la crisis en 2008, un 33% de los rusos dijo que se decantaba por mantener sus ahorros en efectivo, mientras que el 32% de los encuestados declaró que intentaba dejar alguna cantidad de dinero en casa y el resto en el banco.

Sin embargo, mientras la crisis financiera de 2008 causó estragos en la vida de millones de personas, muchos rusos se dirigieron a los bancos nacionales como una medida de estabilidad fiscal. “En medio de la crisis, la gente comenzó a ahorrar más y a gastar menos, lo que refleja el miedo a una recesión económica prolongada,” dijo Yulia Barabanova, directora de comunicaciones de la NAFI. “Otro factor que alentó un cambio de actitud fue la decisión del gobierno de aumentar la cantidad de reembolso que se puede obtener por un seguro con un depósito entre los 400.000 y 700.000 rublos (entre unos 10.000 y 14.000 euros), lo que supone la última línea de defensa del plan de seguro para muchos ahorradores.” La primera vez que la protección de los ahorros se convirtió en centro de atención fue durante la crisis financiera vivida en Rusia 1998, cuando quebraron muchos bancos nacionales.

Desde entonces, se han aprendido muchas lecciones. Cuando en 2008 comenzó la crisis financiera global, muchos bancos locales trataron de aumentar las tasas de interés de los depósitos en rublos hasta un 20% por año para permitir que los depositantes recibieran ganancias que, por lo menos, superasen la inflación. Mientras la economía avanza hacia la recuperación, la tendencia de los rusos a consumir gana terreno a los beneficios financieros que produce el ahorro. Los analistas bancarios señalan a las irrisorias tasas de beneficio que ofrecen muchos bancos locales, en los que las ganancias han llegado a mínimos históricos, como posible causa. Las cuentas de ahorros en Rusia  pagan ahora solo el 10%. “Hay pocos incentivos para ahorrar , porque estos días las tasas de interés de los depósitos en rublos rara vez llegan al 11% ó 12% por año,” declaró Barabanova.

En parte, la investigación de la NAFI se llevó a cabo para hacer ver a los ahorradores los beneficios que pueden obtener haciendo uso de los bancos. La encuesta se ha realizado en mayo de 2012 y preguntaron a 1.600 personas mayores de 18 años en más de 140 ciudades y pueblos en todo el país. El margen estadístico de error no excede el 3,4%. Sin embargo, los resultados de la NAFI parecen contradecir otra encuesta que descubrió que cada vez hay más rusos ahorrando dinero, con el 72% de los ciudadanos diciendo que poseen algún tipo de colchón financiero, en comparación al 46% en 2004. La empresa de investigación Romir, que realizó la encuesta en abril, dijo que el aumento se debe a la mejora de la economía y al hecho de que “quejarse sobre unas circunstancias de vida difíciles, se haya convertido en algo menos aceptable socialmente.”

Entre los residentes de las ciudades con más de un millón de personas, el 86% dijo que tenía ahorros. Por su parte, el 72% de los que viven en pueblos y el 62% de los residentes en ciudades con una población entre 100.000 y 500.000 personas dijo que tenía el dinero bien guardado. El porcentaje de personas con ahorros en rublos también ha subido al 60%, desde el 30% en 2004. Tras la devaluación de la moneda en 1998 que trajo como resultado la suspensión de pagos, los rusos rehuyeron el rublo.

Actualmente, la forma más popular entre los rusos para guardar los fondos es el mercado inmobiliario, seguido por los depósitos bancarios. Así lo confirma una encuesta que incluyó las respuestas de 1.500 ciudadanos entre 18 y 60 años residentes en Rusia. El 35% de los encuestados dijo que el mercado inmobiliario era la mejor manera de ahorrar, mientras que el 34% eligió los depósitos bancarios. Las respuestas menos mencionadas fueron negocios (15%) y compra de acciones (5%).

Artículo publicado originalmente en Russia Profile