Entre las catorce economías sobre las que se realizó el estudio, se incluyeron por primera vez cuatro países BRICS: Rusia, Brasil, India y China. El análisis se efectuó utilizando como término de comparación los Estados Unidos, para tratar de entender si era fácil y económico comenzar una actividad empresarial en estos países.

China obtuvo el primer puesto, con el 26% de las ventajas, India tuvo un 25%, Brasil un 21% y Rusia el 20%.
 
Según Robert Wallingford, consultor de KPMG para Rusia, “los BRICS se incluyeron en esta lista por su importancia económica. A menudo, los grandes holdings internacionales se encuentran con no pocas dificultades a la hora de emprender una actividad comercial. Por tanto, es importante saber gestionar los riesgos para obtener los máximos beneficios y minimizar los conflictos. Para ofrecer a estas empresas un cuadro lo más completo posible, decidimos estudiar también los BRICS”

Para llevar a cabo este estudio se tomaron en consideración diversos parámetros, como la situación demográfica, los niveles de instrucción, la preparación profesional, las infraestructuras, la legislación existente y la calidad de vida.
 
Así pues, Rusia se ha convertido en una imán para las inversiones, como demuestra el cambio que ha tenido lugar entre los empresarios estadounidenses.

“Entre todos los países BRICS, Rusia está en el primer puesto por el bajo coste de la energía”, añade Wallingford. “Además, los salarios son más bajos, sin olvidar el alto desarrollo de las tecnologías digitales y las innovaciones”.
 
Según las declaraciones de la analista Anna Abramova, “en Rusia crecen cada vez más las inversiones en servicios informáticos, tanto por parte de las empresas públicas como de las privadas. Esta tendencia está apoyada por programas estatales especiales cuyo objetivo es mejorar la competitividad, en vistas de la entrada en la Organización Mundial del Comercio”
 
Por tanto, en opinión de los expertos, Rusia avanza por el camino de las reformas, con importantes consecuencias para las infraestructuras y la calidad de vida.