Desde que Evo Morales llegó a la presidencia de Bolivia, las relaciones con la Federación Rusa se han estrechado notablemente. Morales ha sido el primer presidente boliviano en visitar Rusia y continuar con esta trayectoría será uno de los principales objetivos del nuevo embajador ruso, Alexéi Sazonov, que previamente fue el ex vicejefe del Departamento de Información y Prensa del Ministerio de Relaciones Exteriores. Sazonov es por tanto un hombre muy experimentado en la diplomacia aunque hasta ahora no había ostentado la mayor cargo en una embajada.


Alexéi Sazonov relevará en el cargo al Leonid E. Golubev que en marzo recibió el Cóndor de los Andes por “los cuatro años de gestión que tuvo el embajador en Bolivia, por su contribución al país y el avance del trabajo en el fortalecimiento bilateral entre ambos países", afirmó entonces el director General Ceremonial y Embajador del Estado, Fernando Huanacuni. Pero Golubev no terminó sus cuatro años de la mejor forma posible, días después de recibir este reconocimiento declaró: “No puedo comprender por qué nosotros estamos fuera de esta lucha conjunta, porque no es sólo un caso de Bolivia, es una lucha internacional y nosotros tenemos experiencia”, afirmaba Golubev tras conocer que el país andino firmaba un acuerdo contra el narcotráfico con Brasil y EE UU y se había olvidado de Rusia. Evo Morales en su visita a Rusia en 2009, había calificado a este país como su principal aliado en esta lucha internacional.


Alexéi Sazonov es un firme defensor de las buenas relaciones entre América Latina y la Federación Rusa, como en los últimos años ha postulado el Gobierno de Moscú. “Regresamos a América Latina y regresamos para siempre”, afirmaba Sazonov en una visita a Paraguay en 2008.


La agenda rusa-boliviana


Según la “Declaración Conjunta del Ministro de Relaciones Exteriores de Bolivia y el Ministro de Relaciones Exteriores de la Federación de Rusia” de mayo de 2011 los principales puntos de coincidencia de ambos países son: la intensificación de la cooperación económico comercial y científico-técnica, así como a favor del desarrollo de las relaciones en otros rubros, entre ellos: educación, cultura, salud y deportes;  cooperación en la esfera de la aviación y su disposición para el desarrollo de la cooperación técnico-militar con miras a la modernización de las Fuerzas Armadas de Bolivia; por último a ampliar la cooperación entre las empresas bolivianas y rusas en las esferas: energética, hidrocarburífera y minera. Muestra de las buenas relaciones es el apoyo que el Gobierno boliviano ha ofrecido a Rusia en su proceso de ingreso a la Organización Mundial del Comercio.


Para saber cuáles pueden ser las principales citas del nuevo embajador podemos tener como referente a esta declaración y a lo que ambos ministros se comprometieron: realizar la V Reunión del Mecanismo de Consultas Políticas a nivel de Vicecancilleres en la ciudad de La Paz y la I Reunión de la Comisión Intergubernamental Boliviano-Rusa de Cooperación Económico-Comercial, en Moscú, así como celebrar la II Reunión de la Comisión Intergubernamental para la Cooperación Técnico-Militar en Moscú.


En el aspecto económico, las relaciones de ambos países pueden mejorar muchísmo, ya que en 2010 las importaciones de Bolivia a Rusia no superaron los 2,5 millones de dólares y las exportaciones se situaron en los 3,2 millones de dólares. Las empresas rusas con mayores intereses en el país andino son Gazprom, VNIIGAS, RusHidro e INTER RAO UES, según el Sistema Económico Latinoamerica y del Caribe.