Desde que a finales de los años 90, el exministro de Asuntos Exteriores, Evgueni Primakov, apostara por las relaciones entre América Latina y Rusia en un contexto mundial multipolar estas no han dejado de mejorar. Y para seguir avanzando en este sentido se ha celebrado en Caracas (Venezuela), los días 20 y 21 de mayo, el encuentro titulado 'La evolución reciente de las relaciones económicas entre la Federación de Rusia y América Latina y el Caribe', en el marco institucional del Sistema Económico Latinoamericano y del Caribe (SELA). A este evento han asistido representantes de 28 países latinoamericanos y del Caribe. Por parte rusa, ha encabezado la delegación su embajador en Venezuela, Vladímir Zaemskiy, y el director del Instituto de Latinoamérica de la Academia de Ciencias de Rusia, Vladímir Davidov.

 

Las relaciones económicas entre Rusia y el bloque latinoamericano y caribeño se intensificaron en los últimos tres años, desde la crisis financiera internacional de 2009, que afectó especialmente a EE UU y la Unión Europea, socios tradicionales de América Latina y el Caribe (ALC). En ese año, tanto la economía rusa como la latinoamericana y caribeña sufrieron enormemente, con un crecimiento negativo del 8% y del 6%, respectivamente. “Al año siguiente, ambas economías se recuperaron, con unos datos positivos en torno al 5% y mostrando grandes posibilidades para los años consecutivos. Por lo tanto, existe un gran potencial para fortalecer las relaciones recíprocas”, explica tras la reunión a Rusia Hoy el secretario permanente del SELA, José Rivera Banuet. “Rusia posiblemente sea el país con mayores reservas de petróleo y ALC posee el 20% de las mismas, por lo que puede haber opciones de cooperación”, puntualiza Rivera.

 

Relaciones comerciales en crecimiento


Como informaba hace unos días este periódico, el comercio bilateral entre Rusia y Latinoamérica se ha incrementado hasta casi alcanzar los 15.000 millones de dólares al año, teniendo especialmente importancia las relaciones de Rusia con Venezuela y Brasil, seguidas de México, Chile o Argentina. Una cifra que ha sido calificada como 'muy modesta' durante el encuentro de Caracas. Para la economía rusa su relación con los países de la región americana es ampliamente mejorable, con Brasil se realizan el 0.5% de las exportaciones y el 1% de las importaciones. “América Latina y el Caribe necesitan ampliar sus relaciones económicas y financieras con Rusia”, reconoce Rivera.

 

En tan solo tres años, según datos del SELA, Venezuela ha pasado de no mantener relaciones con Rusia a ser el primer importador de armas y el segundo en productos tradicionales, después de Brasil. Esta situación ha estado marcada por los recientes convenios de cooperación e intercambio entre ambos países, para el suministro de material de la industria militar: aeronaves, sistemas de misiles, armas, tanques, carros blindados, balas de diversos calibres y piezas de repuesto, entre otros suministros.

 

En este encuentro se puso de manifiesto que existen muchos ámbitos en los que las relaciones pueden aumentar, y que actualmente son débiles y mejorables. Por ejemplo, se ha visibilizado que el comercio es muy limitado, a pesar de haber crecido a un ritmo del 30% entre 2004 y 2009 y que los últimos datos de 2011 siguen en esta tendencia. Por otro lado, se ha visto la necesidad de realizar proyectos conjuntos. Gracias a la materia prima y mano de obra americana y al capital y a la tecnología rusa, podrían llevarse a cabo colaboraciones con el objetivo de llegar a otros mercados, como el de EE UU o Canadá. También se ha destacado la necesidad de que Rusia incremente la cooperación cultural, técnica y de investigación y desarrollo con la región americana.

 

Unos días antes del encuentro de Caracas, el viceministro de Cultura Pável Khoroshilov visitó Costa Rica, Cuba y Panamá para firmar acuerdos de cooperación con estos países. En Costa Rica Khoroshilov aseguró en declaraciones a AFP: “Yo quisiera más contactos, más intercambios culturales entre Rusia y Latinoamérica, pero también quisiera que esos contactos fueran balanceados entre lo tradicional y lo contemporáneo. No sólo Chéjov, Tolstói o el ballet Bolshói, porque la Rusia de hoy no es, ni quiere ser un museo”. El viceministro declaraba así el interés que existe en América Latine y el Caribe por las nuevas realidades rusas. En Caracas también se ha firmado un convenio de colaboración entre SELA y Instituto de Latinoamérica de la Academia de Ciencias de Rusia para organizar seminarios, congresos o reuniones de expertos de manera conjunta que sirvan para fomentar el conocimiento mutuo de las realidades de las dos partes.

 

Necesidad de mejor conocimiento


El desconocimiento afecta también en parte al sector económico y de relaciones exteriores. En la próxima reunión del SELA con representantes rusos, que tendrá lugar en el primer semestre de 2013, desde los países americanos se ha marcado como prioritario escuchar “los mecanismos de integración internacional de Rusia. Así como ellos conocen Mercosur, la Comunidad Andina (CAN) o la Comunidad Caribeña (Caricom). Nosotros no conocemos sus mecanismos de integración”, reconoce el propio secretario permanente del SELA, quien no descarta la futura creación de un mecanismo de integración económica y comercial.

 

“Rusia ha tomado nota de que el crecimiento económico en la región estará en torno al 4% anual en los próximos cursos económicos y que somos un mercado de 600 millones de personas. Eso sí, necesitamos que nuestro comercio se extienda a bienes de valor agregado y manufacturados, ya que hasta ahora exportamos básicamente soja, café, azúcar, tabaco o carne”, afirma José Rivera. Mientras que a los países americanos llegan especialmente a los productos rusos de aviación, químicos o del sector energético.

 

Entre la lista de deberes que ha salido de Caracas para los países americanos está mejorar su unidad política y estratégica. “Necesitamos una estrategia regional para nuestra relación con Rusia, algo que Rusia sí tiene con la región, para poder establecer relaciones mutuas más beneficiosas. Ambas regiones disponen de un importante potencial de crecimiento y de economías estables”, afirma el representante del SELA. Para el máximo representante de esta organización, mientras la mayoría de países latinoamericanos y caribeños tienen una relación planificada con Rusia, no existe una relación a nivel conjunto. Por ello destaca enormemente el valor de esta reunión y la que tendrá lugar en 2013. En los últimos tres años se han producido 22 cumbres y unas 60 reuniones de alto nivel entre delegaciones rusas y americanas.