La victoria se la llevó Suecia, pero la actuación que ha cautivado a los televidentes de todo el continente fue "Party for everybody" (Fiesta para todos), en la que las septuagenarias rusas, el resto de participantes apenas superaban los 30 años, incluso ofrecieron empanadillas a los espectadores tras cocinarlas en un horno de leña en pleno escenario.

Las abuelas rusas se subieron al escenario con largos vestidos rojos, pañoletas, una especie de mocasines y no dejaron de moverse al ritmo de la música durante los tres minutos de folk-dance.

Entre todas ellas, la estrella es Natalia Pugachova, una pequeña mujer de 76 años y apenas metro y medio de altura, que se ha convertido en una celebridad por su eterna sonrisa e inagotable vitalidad.

El grupo, que interpretó su tema en lengua udmurt (urálica), con excepción del estribillo en inglés, no pudo contener las lágrimas de alegría al término de la votación en Bakú, donde el público no dejó de aplaudirles.

Hasta la corresponsal de la edición alemana de la legendaria revista "Rolling Stone" mostró su decepción porque no hubieran ganado el concurso.

"Es muy triste que las babushki no ganaran ya que su canción era fantástica. Me encantaron y les deseé suerte, ya que las actuaciones del resto de participantes fueron mucho menos interesantes", dijo.

Ahora, las abuelas dedicarán el dinero recaudado a reconstruir una iglesia en su localidad, de donde salieron casi por vez primera en sus vidas para competir en Eurovisión.

"El 30 de mayo tenemos la ceremonia de colocación de los cimientos de la iglesia que las abuelas van a reconstruir", afirmó hoy Ksenia Rubtsova, productora del grupo, citada por las agencias rusas.

Precisamente, ese fue el motivo de la participación en el certamen europeo del coro procedente de Buránovo, localidad de 650 habitantes situada a unos 30 kilómetros de Izhevsk, capital de Udmurtia, célebre por acoger la fábrica de los fusiles Kaláshnikov.

Además, también se dedicará "a atrapar escarabajos colorados", añadió, pues, al parecer están preocupadas por lo que este animal que afecta la patata haya podido hacer en sus huertos durante sus dos semanas de ausencia.

Seguidamente, el coro atenderá a las invitaciones a diferentes ciudades de Rusia y Europa, lo que incluye una actuación en la mismísima plaza Roja de Moscú el 12 de junio, en el día de Rusia.

"Vamos a viajar. Las abuelas tienen muchos deseos de ver diferentes países y visitar nuevas ciudades. Cada una de ellas se compró un gran mapa del mundo y han marcado ya con rotulador los lugares que han visitado. Ya están preguntando adónde iremos primero", comentó la fuente.

Además, confían en que su éxito en Eurovisión convenza a las autoridades locales sobre la necesidad de mejorar las condiciones de vida en Buránovo.

"Las cosas ya están cambiando. El presidente de Udmurtia acaba de visitar Buránovo y por lo que sé, se está haciendo todo lo posible para que allí haya una Buránovo-City como dicen las abuelas", apuntó.

Con respecto al futuro, la productora aseguró que el grupo no tienen intención de participar en más concursos de televisión.

"La medalla de plata es una victoria. En todo caso, esto supone un gran estrés para las abuelas y ya hicieron todo lo de que de ellas dependía. Ya no necesitan nada más", indicó.

El presidente de Udmurtia, Alexandr Volkov, calificó de "extraordinario" el resultado obtenido por el coro, que sumó 259 puntos por 372 de la representante sueca.

"Decenas de millones de personas en todos los rincones del mundo escucharon una preciosa canción en la lengua de Udmurtia, apreciaron la originalidad y la honestidad de las cantantes de la Rusia profunda", señaló.

Volkov subrayó que "para conquistar al público ellas no recurrieron a trajes de moda o a las posibilidades que ofrece la tecnología por ordenador" y destacó "la bondad de las mujeres de campo".

Hasta el embajador estadounidense, Michael McFaul, que mantiene unas tensas relaciones con las autoridades rusas, felicitó hoy efusivamente a las "Buranovskiye Babushki" por su "excelente" actuación.EFE