Este año entra en vigor la posibilidad de que los ciudadanos de la Unión Europea tomen 'iniciativas ciudadanas', mediante peticiones oficiales que deben reunir por lo menos un millón de firmas en un mínimo de siete países diferentes de la Unión. Por ejemplo, en Francia harían falta unas 54.000 firmas de ciudadanos de la UE con su estado civil, dirección y número de documento de identidad.

Las impulsoras del proyecto han sido varias asociaciones de hablantes de ruso, o que, simplemente, tienen como objetivo que los ciudadanos occidentales tomen conciencia de la verdadera dimensión continental de Europa. Así, en coordinación con una red de asociaciones de todos los países de la UE, se ha tomado la decisión de presentar a la Comisión Europea una propuesta de iniciativa ciudadana encaminada a que se reconozca la utilización del ruso a nivel oficial en la Unión Europea.

La 'Union des Russophones de France' ha elaborado una petición con siete puntos, que expone las principales razones por las que este reconocimiento del ruso sería útil en la Unión Europea, y la ha presentado a los organismos de coordinación franceses y europeos.

Además de los motivos que se presentan en la petición, el reconocimiento del ruso debería facilitar la enseñanza, tradicionalmente discriminada en la educación nacional de los diferentes países, además de permitir a a los hablantes de ruso (incluidos los procedentes de ciertas regiones de la Unión Europea, donde constituyen minorías nativas con diversos grados de reconocimiento) dirigirse en su lengua materna a las instituciones. También facilitaría los intercambios entre diferentes nacionalidades en el seno de la Unión Europea e incluso podría desempeñar un papel conciliador, como en Bélgica, donde flamencos y valones rusófonos no tienen nunca ningún problema... En resumen, la utilización del ruso a nivel oficial permitiría sin duda alguna que el conjunto de la Unión Europea se acercase, y que desarrollase plenamente la complementariedad económica y estratégica entre el este y el oeste, dentro del respeto a los valores tradicionales europeos de tolerancia, respeto recíproco y democracia.

Por todo esto, se ha lanzado una campaña para recoger firmas, que terminará el 30 de mayo de 2012. En función del número de respuestas, se podrá avanzar si el ruso tiene posibilidades de reunir los apoyos que exige la Unión Europea y si esta iniciativa podrá seguir adelante.

Comunicado de la "Union des Rusophones de France”, con el formulario para firmar.