Las caída de la demanda y la intención por renovar sus modelos han sido las causas declaradas por AvtoVaz para cesar la producción del modelo clásico Lada 2107. Al mismo tiempo, la empresa rusa declara su intención por aumentar sus ventas en América Latina, donde el coche todoterreno Niva es su mejor valedor.

El productor de automóviles ruso AvtoVaz ha decidido terminar con la producción en serie  del modelo clásico Lada 2107. El departamento de prensa de la empresa explica que la causa del cese de la producción de este modelo, que fue muy popular, se debe a la considerable caída de la demanda y a las intenciones del gigante automovilístico de renovar su línea de modelos. La cadena de montaje del Lada 2107 deberá ser detenida esta misma semana.


La producción del modelo Lada 2107 se inició en 1982 en base al  modelo 2105. Ha sido el último de una serie clásica de automóviles que comenzó con el “kopeika” VAZ-2101, producido en 1970, que a su vez era una réplica del italiano FIAT-124, del año 1966. Los  ‘Clásicos’, como se suele llamar a estos modelos, son verdaderos matusalenes producidos en cadena, fabricados a lo largo de 42 años, desde 1970 hasta 2012. La mayoría de las máquinas para la producción de estos coches se crearon allá por los años 60, y continúan funcionando  hasta día de hoy.  


El Lada no sólo era popular en Rusia, y se convirtió en símbolo de la opulencia soviética. Todavía es posible verlo en algunos países de América Latina, como Cuba,  Venezuela, Argentina e  incluso en Costa Rica y Ecuador, donde se importaban desde comienzos de  los años 70. Incluso en los años 90, cuando hubo una considerable bajada de la producción rusa, la venta de coches a los países latinoamericanos no se detuvo, sino que la exportación  llegó a aumentar.   


En los países sudamericanos en los que se compraban coches Lada se crearon una serie de  empresas, representantes de AvtoVaz, dedicadas al mantenimiento post-venta. Pero no sólo se exportaban coches ‘clásicos’, sino que también los modelos Lada Niva, Lada Samara e incluso el “Lada 110”, un modelo con motor  inyectado y  ordenador a bordo, tuvieron éxito. Sin embargo, la “luna de miel” de AvtoVaz en el mercado latinoamericano (en los años 90   ocupó el segundo y tercer lugar en Chile ) terminó muy rápido. A finales de los 90 América Latina cerró sus mercados al Lada, y se decantó por las marcas coreanas, que ofertaban autos de un precio similar pero de mejor calidad. La insuficiente capacidad competitiva de la industria automovilística rusa y la falta de apoyo por parte del estado, en forma de estímulo a la exportación, trajo como consecuencia la disminución de los volúmenes de importación.


Otro factor que pesó sobre la exportación de la producción de AvtoVaz a América Latina fue la creación del bloque económico MERCOSUR, que conllevó la puesta en marcha de una serie de medidas proteccionistas orientadas al mejoramiento de la industria automovilística propia, que conllevó un aumento de los impuestos a los Lada.


Sin embargo, los coches rusos que llegaron en los años 90 no se dan por vencidos. Hoy en día, en los países de América Latina se pueden encontrar numerosos coches de la producción de AvtoVaz, que en su mayor parte aún “están en marcha” gracias al suministro a estos países de piezas de repuesto.  

En el año 2010 la República Bolivariana de Venezuela anunció la compra de 5000 automóviles Lada Kalina y Priora , y en noviembre del mismo año aparecieron en las calles de Caracas los primeros coches Lada, una serie de modelos modernos comprados incluso para las necesidades estatales. Y aunque el precio del coche para los compradores comunes sea asequible no se trata tanto de una oportunidad económica sino de una cuestión política.  

    
Por su parte, el modelo todoterreno Lada Niva es el que más popularidad ha gozado en  Latinoamérica. Cuenta con con sus propios admiradores y en Argentina, Chile y Venezuela existen clubes de fans del auto. Incluso en las competiciones de rally a nivel internacional el Niva no desilusiona. Está fabricado para los pésimos caminos siberianos y se siente muy bien en los vastos espacios de la Patagonia, en el desierto o incluso en la zona de los llanos. Sin embargo, la queja más frecuente de los dueños latinoamericanos del Niva es la dificultad para adquirir repuestos. Pero es probable que este problema se resuelva pronto.  


La dirección de AvtoVaz no pierde la esperanza de poder recuperar las posiciones perdidas en los años 90 en el mercado de América Latina. A fines de marzo, el vicepresidente de ventas y marketing Artiom Fedosov anunció que el consorcio estaba estudiando la posibilidad de crear una fábrica de producción de automóviles en Uruguay, especializada en el modelo Lada Niva 4x4, para los mercados de América Latina, incluyendo Brasil y Ecuador.  


El interés del consorcio automovilístico ruso por el mercado sudamericano es completamente explicable: AvtoVaz produce básicamente automóviles presupuestarios, por eso, según los cálculos de la dirección del consorcio los usuarios de los países en vías de desarrollo deben recibir con benevolencia los nuevos Lada. Hay razones para suponer que esta vuelta de los coches de fabricación rusa a los países de América Latina terminará exitosamente; además, cuando entre la prioridades de presidente electo Vladímir Putin, está el reimpulso de la industria automovilística rusa.


AvtoVaz está ubicado en la ciudad industrial de Toliatti, a orillas del río Volga. A fines de abril de 2012, el consorcio entrará a formar parte de una asociación estratégica con la alianza franco-japonesa Renault-Nissan.