La primera de estas ocurrentes procesiones públicas tuvo lugar el 1 de mayo del 2004, cuando un grupo de 600 personas se unió a una manifestación común portando carteles absurdos. Fue en Novosibirsk y desde entonces se lleva a cabo en esta ciudad en la misma fecha de cada año. Los monstrafestantes no lo planifican previamente y sólo saben el lugar y la hora del evento. El resto es libre expresión. No es exactamente un flashmob ni una performance. Se parece más a un happening, ya que es un acontecimiento sin guión ni concepto previo pero que desarrolla una narración, siempre imprevista incluso para los monstrafestantes.

El principal objetivo de los monstrafestantes es la propia expresión a través de mensajes absurdos y carteles conceptuales, como, por ejemplo, “Quiero conocer a una chica íntegra. El caníbal”, “¡¿Quién está aquí?!”, “Cocodrilo, he cocodrileado y ¡seguiré cocodrileando!”, o “¡Nos quedamos a hibernar!”, esta último fue en el año 2008, cuando el 1 de mayo nevó.

En el año 2010, la monstrafestación de Novosibirsk resultó inesperadamente masiva. Probablemente a raíz de la escandalosa “Causa Loskutov”. Artiom Loskutov, uno de sus organizadores, aquel año fue multado por tenencia de drogas y condenado posteriormente a un mes de reclusión en el Centro de Detención bajo cargos de ofensa a oficiales de policía.

Artiom Loskutov es un pintor ruso y uno de los organizadores de las marchas anuales de la Monstrafestación en Novosibirsk. Es miembro de agrupación creativa “La Abuela después del funeral”, y anteriormente participó en la asociación de artistas alternativos CAT (Contemporary Art Terrorism). Se volvió tremendamente popular después de haber sido arrestado bajo los cargos de tenencia de marihuana y ofensa a un oficial de policía. Los opositores a su obra creen que algunos de sus trabajos no son aceptables desde un punto de vista ético-moral. Asimismo, cabe preguntarse si algunas de sus creaciones (tales como “Novosibirsk sin narcólogos” y “Culos mojados”) serán propaganda de las drogas o una ofensa contra los sentimientos religiosos. Lo último, en caso de demostrarse, podría incurrir en una violación del Código Penal de la Federación Rusa.

Mientras preparaban la monstrafestación de 2010 los organizadores llamaron a los participantes a realizar acciones con mayor calado en la consciencia como desarrollar sus proyectos artísticos in situ, ejecutar acciones musicales o pintar lemas sin sentido. Como resultado, en la monstrafestación de 2010, aparecieron expresiones pop, como los memes, habituales en la web y la televisión (“babosas cerebrales en la cabeza”, “hipnoranas”, etc...), o alusiones a acontecimientos  socio-culturales del país. Por ejemplo, los “baldes azules” que son unas luces policiales falsas que los funcionarios del estado colocan sobre los techos de sus autos para poder gozar de las ventajas de los vehículos que transitan en emergencia. Gracias a la agrupación de arte alternativo “Voina” los baldes azules se convirtieron en Rusia en un símbolo de denuncia. El mismo año 2010 se llevaron a cabo la primera monstrafestación en Moscú, San Petersburgo, Perm, Riga, Krasnoyarsk, Omsk y Vladivostok, mientras que la acción de Novosibirsk recibió el premio nacional de Innovación en la nominación de “Proyecto Regional”.

El pasado 2011, según los datos del municipio de esta ciudad, la monstrafestación contó con la presencia de 3.500 personas. Este año los organizadores entregaron a la administración una solicitud donde declaraban la participación de 6.666 participantes. Artiom Loskutov no excluye que la monstrafestación de 2012 sea la última ya que, promete, el fin del mundo en diciembre.