Monumentos prehistóricos
 
 

Dólmenes

Los dólmenes son antiguas construcciones megalíticas. La geografía de su distribución es muy amplia: desde Portugal a Corea y desde Escandinavia hasta África. En Rusia, los dólmenes son los edificios más antiguos, datan de la Edad de Piedra (III-II milenio a.C) y se concentran principalmente en el Cáucaso. También es posible observar una pequeña cantidad en los Urales, Siberia y el Lejano Oriente. Aunque todavía no está clara la designación a una cultura determinada. Por ejemplo, algunos dólmenes caucásicos tienen el techo de piedra tallada apoyada en otras piedras de gran tamaño, de modo que forman una especie de “casa de piedra”, un agujero redondo perfecto, pero por ella no podría pasar ni siquiera un niño. Aquí también se encontraron restos humanos. Estos misteriosos dólmenes han atraído a seguidores del esoterismo, que esperan obtener una energía especial de estas estructuras de piedra o explorar un conocimiento superior.
 
 

Petroglifos

Se llama petroglifos a las imágenes talladas en piedra. Su geografía es más amplia que la de los dólmenes y su antigüedad, en algunos casos, puede ser de hasta 40.000 años. En Rusia, los petroglifos se distribuyen principalmente en el sur de Siberia (Buriatia y Jakasia), así como en los Urales. Sin embargo, los relieves más impresionantes se conservan en Karelia (al norte de San Petersburgo). Aquí, los petroglifos tallados en piedra a orillas del lago Onega se extienden en una longitud de 20,5 kilometros y comprenden cerca de 1.200 figuras y símbolos. En ellos aparecen pájaros, animales salvajes, criaturas fantásticas, personas y embarcaciones. El tamaño de algunas figuras alcanza los 4 metros.
 
 

Las momias de Siberia

No sólo los egipcios conservaban los cuerpos de sus muertos. En Siberia, especialmente en Altai, las antiguas culturas también embalsamaban los cadáveres. Sin embargo, muy a menudo la solución utilizada para embalsamar sólo llegaba para salvar la cara. En muchas ocasiones se colocaba una máscara a la momia. La exactitud en las características del retrato es tan alta que a partir de estas máscaras se puede recuperar por completo el aspecto que tenían de los antiguos habitantes de Siberia. Sin embargo, la verdadera joya de la colección de momias de Rusia es la “Princesa Ukoka” que durante 25 siglos se ha conservado en el hielo. En la mano de la momia son claramente visibles numerosos tatuajes artísticos.
 
 

Kurganes o montículos

Los kurganes o montículos son, tal vez, las construcciones fúnebres más extendidas. Existen en todos los continentes a excepción de Australia y la Antártida. En el territorio de Rusia se concentran en Adiguea (estribaciones del Cáucaso), a lo largo de las orillas del Volga, en la región de Yaroslavl y en Moscú. El kurgán ruso más famoso es el de Maikop. Los objetos encontrados en él se conservan actualmente en el Hermitage. Se trata de uno de los monumentos más antiguos del mundo y data de la Edad del Bronce. Sin embargo, en la mayoría de los kurganes no se han encontrado restos ya que a menudo, sobre el montículo, amontonaban las cenizas del cadáver de algún líder. La impresionante ceremonia del entierro, cuando junto con el cadáver del caballero se quemaba a sus esposas, sus caballos y su riqueza, se representa en el famoso cuadro “Entierro de un noble ruso” del artista Guenrij Semiradski.
 
 

Esculturas de piedra “Polovetskie baby”

La costumbre de poner estatuas dedicadas a los espíritus de los antepasados llegó gracias a las tribus nómadas de las estepas de Mongolia. En el territorio de la Rusia actual, la estatua antigua más famosa fue la erigida por la tribu turca de Polovtsi en los siglos IX al XIII en el las estepas del sur de las montañas de Altai hasta la frontera con Ucrania. El nombre ruso “baba” se remonta a la raíz turca “padre”. Sin embargo, en la actualidad a menudo se confunden ya que la palabra rusa moderna “baba” es un sinónimo vulgar de la palabra “mujer” y entre las estatuas aparece un número considerable de estatuas femeninas. Estas estatuas no eran tumbas, pero en algunos casos, se cree que se encontraban en la frontera entre el mundo de los vivos y el de los muertos, y no dejaban a estas últimas invadir el mundo de los primeros. En ocasiones, en el santuario se colocaba un conjunto de estatuas con el rostro mirando al este alrededor de un círculo mágico.

 
 

Laberintos de piedra

Los primeros laberintos de piedra de Karelia fueron construidos en tiempos prehistóricos por tribus desconocidas y se descubrieron en el siglo XVI. Incluso entonces, la población local, los saami, los llamó “Babilonia”. Los laberintos se encuentran cerca del mar Blanco, el de Barents y el Báltico. Por regla general, se encuentran en islas, penínsulas y desembocaduras de ríos. A veces se dispersan individualmente o como en las islas Solovki, formar un gran grupo, junto con montones de piedras y rocas alargadas. Su finalidad todavía no se ha descubierto, existen diferentes versiones: desde templos funerarios (supuestamente se construía un laberinto para conseguir que las almas de los muertos se confundiesen en el camino hacia el mundo de los vivos) hasta lugares de danzas rituales de jóvenes. Sin embargo, es más probable que el laberinto en espiral se tratase de un llamamiento a los dioses del mar para que proporcionasen más pescado. Tal vez por eso, a menudo se encuentran cerca de las zonas de pesca.
 
 

Monumentos cristianos
 
 

Catedral de Sofía en Nóvgorod

Desde su creación a mediados del siglo IX, Nóvgorod, ubicada en el noroeste de Rusia, compitió con otro gran centro de la política rusa: Kiev. Esta competencia se expresó, sobre todo, en el lujo de los edificios de Kiev. Por ello, cuando los bizantinos construyeron en Kiev el enorme templo de Sofía decorado con mosaicos; Nóvgorod comenzó inmediatamente a levantar su propia Sofía. Hasta la fecha, este templo es el monumento más antiguo en el territorio de Rusia construido por los eslavos, data del año 1050. Su reducido espacio y la propensión al alza (en oposición a las proporciones redondeadas de las iglesias bizantinas) fueron durante siglos los rasgos característicos de la arquitectura de la iglesia rusa.

 Las cartas de corteza de abedul de Nóvgorod

La corteza de abedul era conocida como material de escritura en la antigua Rusia desde hace mucho tiempo, incluso se encontraron palos especiales para escribir en este tipo de cartas. Sin embargo, sólo en 1951 se descubrió la primera carta en corteza de abedul. Desde entonces, se encontraron cerca de mil  que datan desde el siglo XI hasta el siglo XV. Su contenido era muy diverso: desde registros comerciales y recibos, hasta notas de amor y dibujos de niños. Tal variedad y los nombres vulgares que aparecen en las notas manifiestan que entre los habitantes de Nóvgorod de este período había una tasa de alfabetización casi total. Por supuesto, la corteza del abedul también se utilizaba como material para escribir en otras ciudades, como en Moscú. Sin embargo, la tierra pantanosa de Nóvgorod fue el único lugar en el que se conservó una cantidad tan enorme.

 
Los templos de piedra blanca

Las iglesias de piedra blanca de la Rus de Vladímir y Suzdal, construidas en los siglos XII y XIII son un fenómeno especial en la arquitectura rusa . Cuando el príncipe Andréi Bogolyubski trasladó su capital de Kiev a Vladímir. Su decoración tallada era la muestra del auténtico ornamento tradicional de Rusia. Hasta nuestros días han sobrevivido cinco iglesias: la Catedral de la Asunción en Vladimir (que más tarde sirvió de modelo para la Catedral de la Asunción en el Kremlin), la Catedral de Dmitri en Vladímir, la torre y parte de la galería en Bogolubovo, la famosa Intercesión en Nerl (el templo más elegante de Rusia) y la Catedral de San Gueorgui en Yuryev-Polski, decorada con algunos adornos de piedra sólida blanca que representan figuras entrelazadas de los santos, rostros humanos e imágenes de animales fantásticos.

 
Puertas de fuego dorado

Las puertas  realizadas mediante el denominado “fuego dorado”, destacan por su belleza entre los objetos de arte de la Rusia medieval. A día de hoy sólo sobreviven unas pocas obras maestras de este tipo: las puertas de la Catedral de la Natividad en Suzdal y las puertas de la Anunciación y la Catedral de la Asunción en el Kremlin de Moscú. Durante más de 500 años el oro que hay en ellas no ha perdido su brillo. Pero admirando esta belleza, no hay que olvidar que cada una de estas puertas costó la vida del maestro que las creó. El fuego dorado era el método más antiguo conocido para dorar grandes áreas. Se conseguía añadiendo en el metal depositado sobre la superficie una laca especial, después se rascaba en la imagen y se cubría la puerta con mercurio disuelto en el oro a alta temperatura (amalgama). Entonces se colocaba en el horno hasta que se evaporase el mercurio. El maestro se veía obligado a seguir el régimen de temperatura y el proceso de evaporación en el horno, que a menudo conllevaba a una intoxicación mortal. Este mismo modo de dorado fue utilizado en el siglo XIX para las cúpulas doradas de la catedral de San Isaac en San Petersburgo y de la catedral de Cristo Salvador en Moscú.

 
El Evangeliario de Ostromir

Al estar estrechamente ligados a Bizancio, los estados del Este eslavo intentaron emularlo en todas las artes. Los antiguos manuscritos es una muestra de ello. A pesar de que se hayan creado en todo el mundo eslavo, sólo en Rusia se conservan los antiguos manuscritos escritos en eslavo oriental: el Evangelario de Ostromir. Data del año 1057 y hasta hace poco se consideraba el libro eslavo de manuscritos más antiguo, hasta que en el año 2000 se descubrió el llamado Código Nóvgorod, escrito en tablillas de cera. El manuscrito del Evangelario de Ostromir consta de 294 páginas decoradas con miniaturas de los evangelistas, iniciales y miniaturas. Este manuscrito se conserva en la Biblioteca Nacional de Rusia y fue inscrito en el programa de la UNESCO “Memoria del Mundo”.


El icono ruso más antiguo

En el mundo cultural actual, el icono ruso ocupa un lugar especial. En las primeras etapas de desarrollo del arte pictórico ruso los iconos prácticamente no difieren de los del Imperio Bizantino. Sin embargo, los expertos en ciertas características (por ejemplo, la imagen de los ojos) están tratando de distinguir las obras de maestros rusos de las obras bizantinas. Y si se confía en sus conclusiones, el icono más antiguo de Rusia se encuentra en la Catedral de la Asunción del Kremlin de Moscú. Se trata de la imagen de San Jorge creada en Nóvgorod a finales del siglo XI y primera mitad del XII. El autor imita los mosaicos bizantinos de la iglesia de Santa Sofía en Kiev. Probablemente fuera Iván el Terrible el que llevara la imagen a Moscú. La imagen se redescubrió en el siglo XIX por casualidad, durante la restauración de los iconos de la Virgen Protectora se descubrió que había unos escritos en el reverso.