No sólo porque era prácticamente la última ocasión para dirigirse al comandante supremo de las Fuerzas Armadas, ya que el día 7 de mayo cederá su puesto al recién elegido Vladímir Putin, sino principalmente, porque Dmitri Medvédev resumió su mando en el ejército y la marina en los últimos cuatro años y anunció durante su patrocinio una serie de reformas militares verdaderamente revolucionarias. Además, las palabras del presidente de que “la reforma de las Fuerzas Armadas está casi terminada”, pronunciadas desde el panel de la plataforma, pueden ser consideradas como el informe final del Comandante Supremo sobre la labor realizada.

La reforma tuvo sus errores y sus fallos, sin embargo, los principales resultados de la modernización del Ejército y la Marina son impresionantes. “El fortalecimiento -como dijo Dmitri Medvédev, se basa en la fuerza estratégica y en la nuclear, habiendo sido creado un único sistema de defensa aérea, un espacio que combina los sistemas de defensa aérea y de misiles, la detección de misiles y el control del espacio”.

El ministro de Defensa, Anatoli Serdiukóv, agregó a las palabras del Comandante Supremo la información sobre la oferta de nuevos tipos de tropas, de armas y de equipo militar. Dijo que diez regimientos de misiles fueron re-equipados con complejos "Yars" y "Topol-M", que habían sido entregados 39 sistemas de misiles estratégicos, y en general, que la participación de los sistemas de misiles modernos había aumentado del 13% al 25%. Si tenemos en cuenta que casi la mitad de estos misiles permanecieron en estado de alerta durante los años de la Unión Soviética y en los primeros años del periodo post soviético, estas tasas de re-equipamiento de relación estratégica del comando nuclear de fuerzas de disuasión inspiran respeto.

A las tropas llegaron 12 sistemas tácticos "Iskander-M" misiles que, si es necesario, pueden llevar una ojiva nuclear. Además, la alerta tiene tres regimientos de misiles equipados con S-400. Se crearon siete grandes bases aéreas, y en total (la primera vez en los últimos 20 años) se repararon 28 aeródromos. Las tropas creadas en la Defensa Aeroespacial (TEA) ya han empezado su trabajo: en la formación de combate del ejército ha sido introducida la estación radar del Sistema de prevención de ataque de misiles Lekhtusi cerca de San Petersburgo, y la alerta experimental será la misma en la estación de Armavir y en la de la región de Kaliningrado.

De 2008 a 2011, fueron entregados a las tropas, a excepción de los misiles balísticos intercontinentales y los sistemas tácticos "Iskander", dos submarinos, cuatro buques de superficie, cinco barcos de combate, aviones 374, 106 conjuntos de las Fuerzas de Defensa Aérea, 79 sistemas antiaéreos de misiles del ejército de la Defensa Aérea , 713 cohetes y demás artillería así como más de 2.300 unidades de vehículos blindados de combate.

En la regiones de Murmask, Primorie y Kamchatka se construyeron para las necesidades de la Marina una serie de bases de submarinos “Neptuno” y “Graney” así como corbetas y fragatas. El complejo de misiles “Bulavá” estará disponible en octubre de 2012, informó Serdiukóv, y también llegarán a la Marina dos submarinos de misiles balísticos: “Yuri Dolgoruki” y “Alexánder Nevski”. Cada uno de ellos contará con 16 misiles del tipo anteriormente mencionado. Cada misil, a su vez, contará con 10 cabezas nucleares independientes.

Pero, por supuesto, la cuestión no se centra en la enumeración de todos los tipos de equipamiento militar y armas que el Ejército ha recibido, sino en la posibilidad de utilizarlos en el campo de batalla. Y no por separado, sino combinados con otro tipo de armas y sistemas de apoyo en combate. Lo que se distingue al moderno Ejército ruso del que había en el siglo pasado son los sistemas de exploración, de orientación, de navegación de comunicaciones, de guerra electrónica, de vehículos aéreos no tripulados y automáticos centrados en la red de sistemas de gestión de combate y de personal. O incluso del que había en agosto de 2008, cuando las tropas georgianas atacaron a nuestras fuerzas de paz que se encontraban estacionadas en la frontera del sur de Osetia.

Precisamente son esos acontecimientos los que empujaron a los dirigentes del país a transformar de manera drástica el Ejército convirtiéndolo en una fuerza móvil no muy grande pero sí terrible.

Naturalmente, la reforma no está acabada, todavía continúa. Tal vez no bajo el lema de “reforma”, pero sí bajo un “cambio de imagen”.

Anatoli Serdiukóv aseguró que se llevará a cabo la tarea de mantener la preparación para el combate y la movilización en un estado que garantice la seguridad de Rusia y sus aliados en 2012. Para eso se supone que se ha de someter a la aprobación del Comandante Supremo el plan de Defensa de Rusia antes del 2016. Ya ha sido completada la formación de la 130ª brigada motorizada independiente, la brigada número 346 por separado y el Regimiento 25, con un propósito especial por separado. Se prevé llevar a cabo los ejercicios operativo-estratégicos "Cáucaso-2012", durante los cuales se pondrá a prueba la gestión unificada y los niveles tácticos de las fuerzas militares en general. Sobre la base del polígono de Ashuluk se creará un polígono específico para la preparación del Ejército. Además, en 2012 comenzará la modernización del puesto de mando de las Fuerzas de Defensa Aérea (VKO) y la actuación de las tropas durante un estado de alerta.

Todavía queda mucho trabajo por hacer para contar con un Ejército con el que se sentiría orgulloso el país y en el cual pueda confiar si se diese una situación difícil. Pero es evidente que la cúpula militar del país desea hacerle frente a este reto.