Moscú, 11 feb (EFE).- El presidente del comité ejecutivo del partido oficialista Rusia Unida (RU), Andréi Vorobiov, anunció hoy su dimisión a tres semanas para la celebración de las elecciones presidenciales.

"Hoy es mi último día de trabajo al frente del comité ejecutivo. Demos paso a los jóvenes", dijo Vorobiov, de 42 años, estrecho colaborador del líder del partido y candidato a la Presidencia, Vladímir Putin, informaron las agencias rusas.

Vorobiov, que había encabezado la Ejecutiva de RU desde 2005, se centrará ahora en la labor de su formación en la Duma o Cámara de diputados, ya que él encabeza desde finales del pasado año el grupo parlamentario.

"Ésta no es una decisión repentina, ya que estaba planeada desde hace mucho tiempo", manifestó Andréi Isáev, uno de los dirigentes del partido, a la emisora de radio "Servicio Ruso de Noticias".

Isáev explicó que el dimisionario político oficialista se dedicará a mejorar la cooperación con la oposición durante los próximos cinco años de legislatura parlamentaria.

En los últimos días Vorobiov había asegurado a la prensa que Rusia Unida no necesita una reforma radical ni va a desaparecer tras haber perdido más de 12 millones de votos en las elecciones parlamentarias del 4 de diciembre.

Además, negó que Putin haya marginado al partido durante la campaña de las presidenciales, aunque éste está utilizando exclusivamente la plataforma del Frente Popular de Toda Rusia (FPTR) como herramienta de propaganda electoral.

Rusia Unida tuvo que ceder a artistas, deportistas y personajes públicos integrados en el FPTR un gran número de escaños en la Duma a petición de Putin, que abogó por una renovación de cuadros en el partido, que a menudo es comparado con el Partido Comunista de la Unión Soviética (PCUS).

La oposición acusa a la Comisión Electoral Central de manipular los resultados de los comicios legislativos del 4 de diciembre para que Rusia Unida lograra la mayoría en la Duma o Cámara Baja del Parlamento ruso.

Putin, cuya candidatura fue promovida por RU, encabeza todas las encuestas de opinión, pero no es seguro que supere el 50 por ciento de votos, por lo que tendría que disputar una segunda vuelta.

Uno de los líderes opositores, Serguéi Udaltsov, amenazó ayer con acampar indefinidamente en el centro de Moscú en caso de fraude masivo en las presidenciales del próximo 4 de marzo.

La oposición rusa se plantea seguir el ejemplo de la Revolución Naranja ucraniana de 2004, cuando los partidarios de Víctor Yúschenko tomaron durante varias semanas la principal plaza de la capital y lograron la repetición de las presidenciales. EFE