La única base exterior rusa, localizada en el puerto sirio de Tartus, recibirá en la primavera de 2012 a un grupo de barcos rusos encabezado por el portaaviones “Almirante Kuznetsov”. Los militares aseguran que la expedición del Kuznetsov a Siria no está relacionada con la situación política y militar en la región. Sin embargo, algunos expertos aseguran que los barcos rusos servirán para detener el conflicto militar en Siria. 

“La presencia de cualquier fuerza militar, además de la OTAN, resulta de gran utilidad para la región porque no permite que se desate un conflicto armado”, señaló a Izvestia el exjefe del Estado Mayor de la Marina de Guerra rusa, el almirante Víktor Krávchenko.

Recordó que en la URSS se creó la 5ª Escuadra Operativa de la Marina del Mediterráneo, especialmente destinada a contener las fuerzas militares de Occidente. La base de Tartu se creó para el mantenimiento, reparación y abastecimiento de las fuerzas militares soviéticas.

Hoy en día, la base sirve básicamente para el mantenimiento técnico de los barcos pertenecientes a la Armada del Mar Negro. Aquí se pueden realizar pequeñas reparaciones y aprovisionarse de combustible, agua dulce y fruta. Actualmente hay alrededor de 600 funcionarios rusos del Ministerio de Defensa, entre militares y civiles, pero no hay ni un barco, ya que el taller flotante de la Marina del Mar Negro PM-138 abandonó la base a principios de año sin que llegara a ser sustituido por ninguna otra embarcación.

Sin embargo, cerca de la costa siria ha empezado a patrullar un grupo portaaviones de combate de la Marina estadounidense, integrado por el portaaviones nuclear George Bush, de última generación, dos cruceros de misiles y dos destructores lanzamisiles.

“La capacidad de los barcos rusos no se puede comparar con las posibilidades de combate que tiene la 6ª Flota Operativa de la Marina de Guerra estadounidense en el Mediterráneo, en la cual hay uno o dos portaaviones y varios barcos de acompañamiento. Pero hoy en día nadie habla de un posible enfrentamiento militar, ya que el ataque a cualquier barco ruso se interpretaría como una declaración de guerra con todas sus consecuencias”, explicó el almirante.

Los militares aseguran que la expedición rusa no tiene nada que ver con los acontecimientos en Siria, alegando que estaba planeada desde hacía un año. 

“No hay que interpretar la entrada de barcos rusos en Tartus como una reacción ante los acontecimientos que están teniendo lugar en Siria. Esta expedición fue planeada en 2010, cuando aún no se había producido ningún acontecimiento de esta índole. Se ha trabajado mucho para prepararla y no hay motivos para anularla o aplazarla”, explicó a Izvestia un representante del Estado Mayor de la Marina. La misma fuente subrayó que además de Tartus, el portaaviones Kuznetsov tenía previsto entrar en los puertos de Beirut, Líbano, Génova (Italia) y Chipre.

La expedición empieza a principios de diciembre. El portaaviones saldrá del mar de Barents acompañado por un gran destructor antisubmarino, el Almirante Chabanenko. Los barcos rodearán el continente europeo por su parte occidental y penetrarán en el Mediterráneo por el estrecho de Gibraltar. 

Desde el otro lado, tras atravesar el Bósforo y el estrecho de los Dardanelos, se les unirá el barco de guardia de la flota del Mar Negro “Ladni”, que anteriormente habrá pasado por el puerto de La Valetta, en Malta. 

Los aviones que llevará el Almirante Kuznetsov serán ocho cazas Su-33, varios MiG-2K nuevos construidos para la India que, por primera vez, irán a una expedición larga en un portaaviones, y dos helicópteros antisubmarinos Kа-27.  

Los militares realizarán vuelos de a bordo en mar abierto, lejos de la costa siria. 

Además, el Kuznetsov llevará doce lanzadores de misiles antibarco Granit, un sistema antiaéreo de misiles Kinzhal de seis cañones, ocho instalaciones de artillería antiaérea Kórtik, seis piezas de artillería de seis cañones de 30 milímetros АK-630М, dos lanzacohetes antisubmarino RBU-12000 Udav y otro tipo de armamento. 

Es de señalar que el portaaviones no podrá entrar en puerto debido a su gran calado. El barco se quedará en la rada, mientras que serán el Chabanenko y el Ladni los que se acercarán a la base para realizar el aprovisionamiento de combustible, agua y otras necesidades. 

El crucero Almirante Kuznetsov es el quinto barco del proyecto 1143.5, el único de su clase que forma parte de la Marina rusa. Ha llevado a cabo cuatro largas expediciones por el Mediterráneo y  el noreste del Atlántico. El barco ha sufrido tres importantes reparaciones que han durado seis años. Después de realizar este viaje, volverá a ser reparado.

Los hermanos gemelos del Kuznetsov fueron vendidos al extranjero: el crucero Variag, a China, y el Almirante Gorshkov, a la India. Fue para este crucero indio, ahora remodelado en la planta industrial de Sevmash, para el que se construyeron los aviones MiG-29 que serán probados durante la expedición. 

El Kuznetsov ya ha estado en Tartus anteriormente, en 1995 y 2007, durante sus expediciones por el Mediterráneo y el Océano Atlántico.