Un mensaje para el presidente

21 de junio de 2011 Maxim Glikin, Vedomosti, Natalia Kostenko
Hay que quitar el poder a los altos funcionarios y también su acceso a la actividad empresarial, garantizar la rotación del funcionariado, reducir su número y sacar la administración del centro de Moscú. Todo ello ha sido proclamado en el discurso de presentación del programa de Dmitri Medvédev. Aunque el presidente no está seguro de que vaya a ser él el que lo lleve a cabo.
Medvédev presentó en San Petersburgo las líneas generales para el desarrollo de Rusia. Foto de Itar-Tass
Medvédev presentó en San Petersburgo las líneas generales para el desarrollo de Rusia. Foto de Itar-Tass

En el Foro Económico de San Petersburgo, el presidente presentó el programa para el desarrollo del país para los próximos años. En opinión de Medvédev hay que cambiar el sistema de administración estatal, vigente durante los últimos diez años, en el que todo se movía según las señales del Kremlin ya que no tiene viabilidad. Detrás de la cacareada estabilidad se esconde el estancamiento.

Medvédev indicó el rumbo hacia la descentralización de la administración estatal, con el traspaso de funciones a las regiones y municipios. En primer lugar, hay que corregir el trabajo de los organismos tributarios y cambiar los principios de las relaciones económicas entre las entidades que dependen del presupuesto estatal. A ello se dedicará un grupo especial de trabajo que Medvédev promete crear próximamente.

El presidente también propuso medidas para quitar a la burocracia sus fuentes de ingresos adicionales, es decir, que el capitalismo estatal y los principios de gestión “manual” se declaran fuera de la ley, y lo que se pretende es acelerar la privatización. ”Es imposible prevenir la pérdida de la competitividad económica implantando planes de desarrollo a cinco años”, advirtió el presidente. Los planes de desarrollo a cinco años serán la base del programa electoral del “Frente Popular de Toda Rusia”, encabezado por Vladímir Putin, según afirmó su delegado Nikolái Fiódorov.

Medvédev tiene intenciones de destituir a los funcionarios y policías corruptos, quitándoles los beneficios conseguidos por medios ilegales y obligándoles a indemnizar por los daños y perjuicios causados. Este es el contenido del nuevo conjunto de medidas anticorrupción. En su mensaje a la Asamblea Federal, Medvédev dijo que los funcionarios no tenían que desacreditar al Estado con su comportamiento corrupto, pero no especificó cómo había que castigarles. La iniciativa del presidente fue adoptada por el primer ministro, que propuso que los funcionarios no sólo presentasen un informe anual sobre sus ingresos, sino también sobre sus gastos, aunque según afirma un funcionario federal, la administración del presidente se opuso a esta propuesta.

Medvédev tiene la intención de reducir drásticamente el número de funcionarios y policías. Tanto la administración estatal como el Ministerio del Interior se reducirán en un 20%. Sólo este recorte de plantilla, tal y como declaró en el foro el viceprimer ministro Alexéi Kudrin, permitirá ahorrar 37.000 millones de rublos (920 millones de euros) del presupuesto estatal en un plazo de tres años. El presidente saca literalmente a los funcionarios federales de sus cabales; ha anunciado una expansión de Moscú y la intención de desplazar las administraciones estatales fuera del territorio urbano actual. El vicedirector de la administración de la Duma, Yuri Shuválov, ha declarado que es posible que los funcionarios federales, los diputados y los senadores también sean desplazados desde el centro de la capital a un nuevo edificio parlamentario.

A partir de las palabras de Medvédev, se puede deducir que él mismo no está seguro de ser el que vaya a llevar a cabo todas estas iniciativas. El programa tiene que funcionar independientemente de quién ocupe los cargos en Rusia durante los próximos años. “Estas reformas son necesarias y tienen que salir adelante pero podrían resultar interrumpidas temporalmente durante el período electoral”, declaró Kudrin. La mayoría de las medidas se tomarán durante este año, prometió Medvédev.

Las declaraciones del presidente y su equipo dejaron ver que muchas iniciativas no estaban suficientemente elaboradas. Primero Medvédev declaró que el Centro Financiero de Moscú (CFM) podría situarse en el centro de la capital, en los edificios que dejen libres los organismos estatales, pero el presidente de Sberbank, Guerman Gref, propuso sacar también el CFM fuera de la carretera de circunvalación y obtuvo la aprobación del presidente.

Durante el último año la administración del presidente no ha coordinado sus planes con el gobierno y ha utilizado conscientemente el efecto sorpresa para llevarlos a cabo. “Es imposible que se pongan trabajar de otra forma”, explicó un alto funcionario del Kremlin. Los participantes del foro confesaron a Védomosti que habían percibido el discurso del presidente como electoralista. Medvédev intenta demostrar que su programa de acción es el más conveniente. En cambio, Arkadi Dvorkóvich, asesor del presidente declaró: “Es un discurso político y no una serie de declaraciones sobre economía, aunque no se le puede calificar de electoralista”.

Según el politólogo Gleb Pavlovski, “Medvédev propone un programa para la consolidación de la clase gobernante con el objetivo de sanar un sistema que amenaza con desplomarse en cualquier momento”.

El programa de Medvédev no conlleva la destrucción del sistema. Al contrario, sólo es viable mediante una vertical fuerte del poder, considera el politólogo Dmitri Orlov, mientras que las diferencias en la retórica de los organizadores del Frente de Putin en comparación con el discurso de Medvédev son explicables por dirigirse a públicos muy diferentes; los del Frente se dirigen al electorado, mientras que Medvédev emite señales a las élites y a los inversores extranjeros.

Algunos de los participantes del foro entrevistados por Védomosti han percibido el discurso de Medvédev como un mensaje de despedida. Por primera vez, el presidente no sólo lo ha inaugurado, sino que también ha participado en la ceremonia de clausura para hablar de sus resultados. Medvédev enumeró sus logros durante los años de presidencia: el proyecto de Skólkovo, la adjudicación de presupuesto destinado a los programas prioritarios de modernización, el aumento del número de hogares con acceso a Internet de banda ancha en los últimos tres años, etc. Hablando del pasado, Medvédev decía “nosotros”, y hablando de las reformas futuras hablaba de “mi decisión”. Aunque el presidente también subrayó que muchas estratos sociales estaban interesados en estas reformas.

Según Pavlovski, se trata de un pulso con Putin, y como Medvédev pierde inevitablemente en la lucha secreta, ha declarado su posición de una manera abierta, para que a partir de ahora resulte imposible ignorarla.

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