Rossíyskaia Gazeta ya ha informado como el aumento de inmigración ilegal ha disparado el número de matrimonios de conveniencia, en los que el sello en el pasaporte se vende al contado tanto en grandes ciudades como en pequeños pueblos.

Se ha generado un mercado clandestino con sus precios establecidos. Por otro lado, no existe ninguna limitación legislativa, ya que el matrimonio de conveniencia no conlleva responsabilidad alguna ni por parte del vendedor ni por parte del comprador del ansiado sello.

La principal motivación para el matrimonio de estos esposos recién llegados consiste en obtener un permiso de residencia que evita las cuotas establecidas para los inmigrantes. Según la legislación, el matrimonio simplifica la obtención de la nacionalidad. Si un extranjero llega a una región que tenga asignada una cuota tendrá que esperar cinco años para obtener la ciudadanía. En cambio, si se casa con una ciudadana rusa, tan sólo tres.

Durante los dos últimos años la región de Kaluga lidera el ranking de las regiones en lo que respecta al número de inmigrantes ilegales expulsados del país a causa de los matrimonios de conveniencia. Dieciséis matrimonios fueron anulados judicialmente entre 2010 y 2011 en la región.

El autor del proyecto de ley propone no entregar a los “recién casados” un permiso de trabajo hasta pasado un año desde el registro del matrimonio. Además, se propone introducir una cláusula bastante curiosa: si un extranjero obtiene un permiso de residencia después de casarse, este documento sería anulado en caso de que el matrimonio se anulase en el transcurso del mismo año.

El autor justifica la dureza de los métodos propuestos con los datos suministrados desde las direcciones territoriales del Servicio Federal de Migración. Según estos datos, alrededor del 80 % de todas las peticiones de los ciudadanos extranjeros para obtener permisos de residencia temporal en Rusia se basan precisamente en el estatus familiar de los inmigrantes.

Los especialistas señalan que alrededor del 15% de las solicitudes presentan señales evidentes de ser matrimonios de conveniencia.

Según los especialistas, hay muchos indicios que permiten detectarlo. Por ejemplo, una gran diferencia de edad entre los esposos. O bien un plazo muy pequeño entre la celebración del matrimonio y la presentación de la solicitud del permiso de residencia temporal por parte del ciudadano extranjero. También despierta muchas dudas el modo de vida asocial del esposo o la esposa rusa. Normalmente, este tipo de matrimonio de conveniencia suele ser contraído por ciudadanos que sufren graves problemas de alcoholismo.

También son sospechosos los casos de los recién casados que antes de la boda vivían en extremos distintos del país y siguen viviendo separados, cada uno en su propia región, tras las nupcias.